Presidente del PMOC, en un nuevo 7 de Marzo "EL ‘IZQUIERDISMO’ ES LA PEOR PLAGA ENTRE LAS FUERZAS DEMOCRÁTICAS" Redacción OP, 07.03.2012
"A las 3 A.M. del miércoles 7 [de marzo 1973] un grupo de dirigentes y militantes del MAPU se toman los locales de la Dirección Central del partido y la radio Sargento Candelaria, recientemente adquirida. Encabezan la toma: Jaime Gazmuri, Enrique Correa, Eduardo Rojas y Fernando Flores. Durante la mañana las radios, especialmente Portales, informan de un Pleno Extraordinario del MAPU que habría expulsado a 15 miembros de la Comisión Política, entre ellos a Eduardo Aquevedo, subsecretario general, acusados de ‘ultraizquierdistas". La versión de estos hechos, ocurridos un día miércoles 7 de marzo de hace 39 años, corresponde a la realizada por el suplemento La Crisis del MAPU de la edición N° 180 de Punto Final, 27 de marzo de 1973, hoy en internet. Los hechos propiamente se registraban en el seno del entonces Movimiento de Acción Popular Unitaria, MAPU, fundado en 1969 y a la sazón partido integrante del gobierno del Presidente Salvador Allende, a sólo meses de haber asumido una nueva conducción del partido, encabezada por Oscar Guillermo Garretón, como desenlace del Segundo Congreso de la organización. De ellos habría de surgir una nueva organización partidaria: el MAPU Obrero Campesino, hoy Partido Mapu Obrero Campesino, PMOC. Punto Final asume que la expulsión de los "ultraizquierdistas" fue parte de un "golpe" desde el interior de MAPU, pero, al mismo tiempo, alerta, que "la audacia y la seguridad en la planificación de los acontecimientos demuestran que [sus autores] no están solos. La mano del centrismo, [el gobierno, el PC, gran parte del PS, las fuerzas más pro Unidad Popular] actúa con la fuerza de sus medios de comunicación y su influencia burocrática". Por su parte, Samuel Bello, actual presidente del PMOC, sostiene que "esta crisis, que está en el origen de nuestro partido, constituye en realidad nada menos que la principal batalla, durante el Gobierno Popular, entre las posturas políticas que entonces, como ahora, asumen en su práctica de lucha las reales condiciones de fuerza existentes, y aquéllas que las desconocen, reduciendo todo a un asunto de voluntad, de su voluntad". "Respecto de la existencia del Gobierno Popular, explica el dirigente, estábamos, por una parte, quienes no sólo dentro MAPU sino en todo el mundo lo entendíamos como decisiva conquista de las grandes mayorías para continuar en la democratización del país y, por tanto, avanzar hacia el socialismo, y, por otra, quienes prácticamente lo miraban por encima del hombro, si es que no como un obstáculo" para "avanzar sin tranzar". Páginas más adelante, el suplemento de Punto Final publica una entrevista a Garretón a propósito de la expulsión, en que éste precisa que la pugna desatada entonces en el seno de la Unidad Popular, no sólo en el MAPU, es entre "aquellas posiciones que plantean seguir un proceso ininterrumpido hacia el socialismo [y] aquellas posiciones que plantean un proceso por etapas, de manera gradual y que pretenden detenerse hoy día en alguna forma -por lo demás imposible- en un capitalismo de Estado". Pugna en la que Garretón y su gente se ubicaban en la primera posición. "Esto, por cierto, elevado a la estratósfera de las ideas, dice Bello, porque la lucha contra la ‘ultra’ era entonces, y ahora, pan de todos los días, sobre las más variadas materias y especialmente sobre la práctica concreta". "La expulsión de la fracción ultraizquierdista anti partido, anti UP, anti Gobierno Popular, enquistada en su dirección -continúa el Presidente del PMOC- la realizábamos en una etapa en la que estábamos a la defensiva respecto del imperialismo y la derecha, apenas, hoy lo sabemos, a seis meses del golpe de Estado que ya nosotros sosteníamos debía ser fascista". Finalmente, Bello reafirma su convicción de que entonces y ahora el "izquierdismo" debe ser combatido perseverantemente. "El ‘izquierdismo’ es, sin duda, la peor plaga que surge entre las fuerzas democráticas, populares y de la clase obrera en sus luchas", asevera.
Hitos de la historia del PMOC
En lo fundamental, el PMOC continuó entonces en el gobierno, y respaldó al Presidente Allende hasta el último día de su administración, el 11 de septiembre de 1973, día en el cual tuvo lugar el Golpe de Estado que habría de inaugurar la instalación de la dictadura fascista en Chile. Desde entonces al presente, el PMOC, organización partidaria de hecho, incluye entre los hitos de su historia: - Septiembre 11 de 1973: Paso a la clandestinidad de toda la actividad del partido; - Febrero 02 de 1974: Documento del Secretariado del Comité Central, "La Tareas del Pueblo en la Hora Presente" (ver en "Partido Mapu Obrero Campesino, Documentos de una Trayectoria", Editorial De Frente, Santiago, 2007) que estableció como línea estratégica del partido la lucha contra la dictadura fascista encabezada por Pinochet, mediante la conformación y despliegue de un Frente Antifascista; - Lucha antifascista entre 1973-1980 en estrecho contacto con el Partido Comunista; algunas tendencias del Partido Socialista, particularmente la denominada PS-Almeyda, Partido Radical y Democracia Cristiana. - Enfrentamiento de las diversas formulaciones pequeño burguesas, reformistas e izquierdistas, al interior del movimiento antifascista. Enfrentamiento que habrá de producir el alejamiento de las filas del PMOC de sectores "izquierdistas" (incluida una dirección completa de la UJD, Unión de Jóvenes Democráticos, juventud del partido fundada en 1976) y, más adelante, de diversas oleadas de militantes "renovados". - En todo este trayecto, el PMOC integra formalmente diversos movimientos unitarios de lucha, como el MDP, Movimiento Democrático Popular; IU, Izquierda Unida; CIEL, Comité de Izquierda por Elecciones Libres; PPD, Partido Por la Democracia, en cuanto partido "instrumental"; Comité por el NO en el Plebiscito de 1988 y, finalmente, Concertación de Partidos por la Democracia. - En el plano de las organizaciones de masas, el PMOC actúa desde el comienzo de la lucha contra la dictadura en el seno del movimiento sindical urbano y rural (Coordinadora Nacional Sindical, Asociación Gremial de Educadores de Chile, AGECH; Comando Nacional de Trabajadores, Central Unitaria de Trabajadores, CUT); del movimiento estudiantil (centros de alumnos de colegios y carreras universitarias, federaciones universitarias); del movimiento de colegios profesionales; etc. - En 1989, en el Plebiscito de este año, respalda el SÍ por la aprobación del paquete de reformas constitucionales impuestas a la dictadura luego de su derrota en el plebiscito del año anterior. - En el mismo año, es el primer partido de la Concertación en proclamar a Patricio Aylwin como candidato a la Presidencia de la República en la elección de diciembre de 1989. - A partir del triunfo e instalación del primer gobierno de la Concertación, el PMOC ha respaldó todas sus administraciones. - Actualmente sostiene que "LUCHA POR LA DEMOCRATIZACIÓN Y EL DESARROLLO NACIONAL EXIGE HOY MÁS Y NO MENOS CONCERTACIÓN"
Comisión Política, PMOC
“LUCHA POR LA DEMOCRATIZACIÓN Y EL DESARROLLO NACIONAL EXIGE HOY MÁS Y NO MENOS CONCERTACIÓN”
Redacción OP, 07.10.11
La lucha de la mayoría de los chilenos por la democratización y el desarrollo nacional tiene ya larga data y, en todo caso, ella “no ha comenzado recientemente”, sostiene la comisión política del Partido Mapu Obrero Campesino, PMOC, en declaración pública emitida hoy. En el documento, la colectividad expone su punto de vista sobre la situación general país y, particularmente, sobre el rol que cabe a la Concertación en ella.
El texto de la declaración es el siguiente:
"La lucha por los objetivos intereses de la mayoría de los chilenos, democratización y desarrollo nacional, versus los de una pequeña pero poderosa minoría, es ya de larga data. De cualquier manera, no ha comenzado recientemente.
1. En efecto, fue en 1938 que el candidato del llamado Frente Popular, el radical Pedro Aguirre Cerda, enfrenta y derrota a Gustavo Ross Santa María, candidato de los tradicionales partidos Liberal y Conservador, conquistando la mayoría absoluta de los sufragios válidamente emitidos, de un padrón electoral, además, extremadamente favorable a Estos partidos. Se inicia así la lucha por la democratización y el desarrollo nacional del país, que habrá de registrar entre 1964-1973 su período de mayor auge, con realizaciones tan significativas como la Reforma Agraria y la Nacionalización de la gran minería del cobre, al tiempo que, por ello mismo y sus insuficiencias, abre espacio, en el período 1973-1990, a su lapso de más agudo retroceso, tras el Golpe de Estado y la instauración de la dictadura del capital financiero a sangre y fuego.
2. En la larga, variada y dura experiencia de lucha contra la dictadura, una expresión política de la mayoría nacional casi idéntica a aquella de 1938 vuelve a reconstituirse. Pero hará evidente su carácter mayoritario sólo en octubre de 1988, cuando resuelve acoger la convocatoria a plebiscito incluida por la dictadura en la Constitución de 1980 tras el objetivo de legitimar su prolongación por ocho años más, a partir de 1989. Para lo cual levanta la consigna por Elecciones Libres, llama a inscribirse en los registros electorales, constituye un Comando Nacional y despliega una masiva campaña en favor del NO, logrando derrotar -no abrumadoramente- a la dictadura de la derecha.
3. La imposición a la dictadura, aún en el gobierno, de sentarse a negociar un importante paquete de reformas constitucionales y su abrumadora aprobación plebiscitaria en 1989 fueron los frutos inmediatos del triunfo de 1988. Luego, la conformación de la Concertación de Partidos por la Democracia y su Programa; el levantamiento de la candidatura de Patricio Aylwin a la Presidencia de la República; las victorias en las elecciones presidencial y parlamentaria de 1989; la instalación del Congreso Nacional y del Presidente Aylwin en La Moneda; la puesta en vigencia de las libertades públicas y, con todo ello, la eliminación del principal foco terrorista instalado en el propio palacio de gobierno -en suma, el término de la dictadura- hicieron el comienzo de nuevos 20 años de avance en la democratización y el desarrollo nacional.
4. Los avances realizados y por realizar, también en el resto del planeta, han sido y serán contra un muy agresivo predominio del capital financiero. Véase, no más, su actual criminal intervención armada contra diversos países en el mundo y sus amenazantes pasos ya concretados en este sentido particularmente en América Latina. Es así que los importantes aunque modestos objetivos y avances democráticos, respaldados por la mayoría de los chilenos desde 1988 a la fecha, con la sola excepción de la elección presidencial última, no sólo han enfrentado el conjunto institucional, ideológico y político impuesto por la dictadura, sino, además, la concreta oposición electoral y “fáctica” de la oligarquía financiera “chilena” y sus aliados y, de este modo, ahora, la reinstalación en el gobierno de un representante suyo.
5. Continuar la lucha por la democratización y el desarrollo nacional en nuestro país exige hoy más y no menos Concertación de Partidos por la Democracia, la cual debe:
- Contra la derecha y el oportunismo, defender y explicar su rol decisivo en cada avance democrático y de progreso económico social durante más de veinte años. Al tiempo que, como ha venido haciendo, ponga su actual fuerza al servicio de las necesidades más urgentes de la mayoría de los chilenos.
- Levantar un Programa de Gobierno que incluya todos y nada menos que todos los legítimos intereses de la gran mayoría de los chilenos, en particular de los asalariados, dejando de lado los “sueños” de todo tipo.
- Contra toda iniciativa vacíamente “inclusiva”, adoptar oportunamente las medidas indispensables para alcanzar en las próximas elecciones municipales el más alto resultado electoral nacional posible, el cual eleve la cantidad y calidad de las fuerzas democráticas para en noviembre de 2013 conquistar el gobierno y retomar el avance democrático".
PPD SE PROPONE SEPULTAR LA CONCERTACIÓN
Fernando Ávila Illanes, Comisión Política, PMOC
29.09.2011
En documento reciente, el Partido Por la Democracia, PPD, afirma que se propone avanzar “hacia una nueva coalición política que represente una superación cualitativa de la Concertación” (p.3). Tras una serie de propuestas puramente metodológico-formales de cómo se debe avanzar y hacer funcionar esta “nueva coalición”, concluyen en: “queremos decir con total claridad que nos parece que lo planteado en este documento es un mínimo, un piso sobre el cual es posible comenzar a trabajar”. (p.9). Manifestando aquí un grueso error de autoapreciación, porque lo planteado no constituye, lamentablemente, ningún “mínimo”, sino un máximo de toda suerte de deficiencias conceptuales, incomprensiones históricas y pobres e infundados diagnósticos. Véase no más los subtítulos, que nos pertenecen.
“Síntomas del agotamiento de un orden social”
A este respecto, el planteamiento del PPD cojea por todos lados, examinemos algunas de sus formulaciones.
1. “Estamos viviendo un tiempo de transformaciones. En Chile y en el mundo hay síntomas del agotamiento de un orden social y una estructura económica que son percibidos como injustos. La política parece estar perpleja y sin respuestas”. (p.1)
Pues bien, el “orden social y (su) estructura económica” son percibidos como injustos porque son injustos y esta “percepción” data de muy antiguo, casi en paralelo con el surgimiento de esta “estructura económica”. Pero no hay síntomas de agotamiento, el capitalismo (que de ese orden y estructura económica estamos hablando), posee una altísima acumulación de capital y, todavía, un amplísimo margen para desarrollarse, esto es, para comprar y vender, para invertir productiva y especulativamente y para explotar la fuerza de trabajo de un enorme contingente de personas en el planeta.
Otra cosa es que la profunda crisis desatada por la especulación inmobiliaria en EE.UU, y que en virtud de las imbricaciones del capital, especialmente del especulativo, haya restringido el crédito con fines productivos, afectando gravemente a la llamada economía real, con el consiguiente declinar de las actividades productivas, el incremento del desempleo, etc.
También, ha puesto al desnudo la “imprevisión” de ciertos estados respecto al manejo de sus finanzas, todo lo cual conduce a que la crisis original persista en su gravedad. Imprevisión entre comillas porque, como se sabe, algunos déficits públicos tienen por objeto financiar la injerencia en los asuntos de otros Estados.
Como este “orden social” es esencialmente injusto el costo mayor de la crisis se hace recaer sobre las espaldas de las mayorías, en particular, sobre los que sobreviven de la venta de su fuerza de trabajo. Naturalmente, y con plena justificación, las personas (y no ciudadanos) que pertenecen a estas capas sociales reaccionan, se manifiestan con la ira correspondiente a tamaña injusticia, tal cual hemos visto en las protestas del pueblo griego.
Digamos de paso que nuestro país se ha visto menos afectado por esa crisis, en el margen de lo posible, gracias a la previsora política de ahorro de los gobiernos de la Concertación, y las manifestaciones en Chile tienen otros objetivos, lo común es que ellas también tienen su raíz en un orden injusto.
Sin duda que “la política” no está “perpleja y sin respuestas”. Por de pronto, porque no existe “la política” sino que diversas políticas que se corresponden con diversos intereses. La política de los poderosos ha reaccionado sin ningún titubeo, por ejemplo, ha transferido recursos públicos a sus respectivos sistemas financieros; ha recortado sin vacilaciones beneficios estatales; ha reducido salarios; incrementado impuestos que afectan a las mayorías y no a los grandes intereses; impone condiciones draconianas a algunos estados, entre ellas, por cierto, la privatización de activos públicos; etc. De qué “perplejidad” cabe hablar.
De otra parte, algunas de estas manifestaciones a las que se alude, no es que obedezcan a “un tiempo de transformaciones” sino que al objetivo de asegurar a los poderosos intereses capitalista abastecimiento de petróleo y, al mismo tiempo, incrementar las ganancias para las grandes compañías petroleras. Todo ello, claro, en nombre de la democracia.
Estas “transformaciones”, ya se sabe, han sido alentadas y financiadas por los gobiernos que se corresponden con esos intereses y han intervenido directamente, como en el caso de Libia, y, también, tienen el objetivo estratégico de ampliar los mercados para las grandes compañías, introduciendo hábitos de consumo a contrapelo de los modos de vida de esos pueblos.
El PPD debiera reflexionar, si fuera el caso, que no siempre “un tiempo de transformaciones” implica un avance progresivo para la humanidad o determinada sociedad. Los chilenos lo sabemos muy bien, sufrimos profundas y regresivas transformaciones capitalistas, a sangre y fuego, en directo perjuicio de los intereses concretos (y no de sueños) de las grandes mayorías.
“Venimos saliendo de una era sin sueños”
2. “Venimos saliendo de una era sin sueños. La globalización impuso como lengua franca la búsqueda del beneficio económico, el imperio de los negocios y la especulación financiera”. (p.1)
Deberíamos entender que la “era sin sueños” se corresponde con que “la globalización impuso...”. Sin embargo no hay por donde entenderlo así, por cuanto la búsqueda del beneficio económico y el imperio de los negocios están en el origen del capitalismo; y la especulación financiera desde la aparición del capital financiero, en el curso de la primera década del 1900, aproximadamente.
Ahora, si lo que se pretende es dar una pincelada sobre la globalización, nada más inexacto que la frase citada. El proceso de globalización ha sido definido de diversos modos, entre otros: internacionalización de la economía, apertura comercial e integración de mercados, período de la modernización, globalización de las comunicaciones. En el mejor de los casos, la frase del PPD se puede identificar con esta última definición.
También, se ha escrito que “la globalización, en suma, es una compleja serie de procesos, impulsados por una amalgama de factores políticos económicos” (Anthony Giddens, La tercera vía, p. 46), con lo cual se quiere decir mucho pero se expresa bastante poco, es como si en el imperio romano, o en otros períodos del desarrollo de la humanidad, no hubiera habido “una compleja serie de procesos...”
Pero, la globalización no es otra cosa que el desarrollo y expansión de las fuerzas productivas en el punto más alto que hasta aquí haya alcanzado la sociedad humana. Baste consignar que entre 1950 y 1997 el PGB mundial se incrementó aproximadamente de 5 billones de dólares a más de 29 billones de dólares; que entre 1990 y 1997 el producto creció en 5 billones de dólares, es decir, en siete años creció en el equivalente al crecimiento desde el comienzo de la civilización hasta 1950.
Que la esperanza de vida en el mundo pasó de 47 años en 1950 a 64 años en 1995. Por cierto que estas cifras no dan cuenta de las condiciones paupérrimas en que sobrevive una buena parte de la humanidad, sólo ilustran el dinamismo y la acrecentada velocidad de las transformaciones en la economía.
Se trata, pues, de un proceso inevitable de desarrollo de la humanidad cuyo problema estriba, tal cual acontece en casi todas las sociedades, en que este proceso se despliega bajo el impulso y desarrollo del sistema capitalista y este sistema ha sido hegemonizado sin contrapeso por el capital financiero.
En función del incremento de las ganancias, se han impuesto profundas modificaciones en las condiciones laborales de los asalariados, sometiéndolos a grados mayores de explotación, a una sistemática reducción de los beneficios sociales y de recortes salariales.
Todo esto repercute en la fragilidad organizativa y programática de las organizaciones gremiales, de tal modo que por un período aún indeterminado sus fuerzas alcanzan para protestar, en otros casos para resistir y, en algunos casos, dependiendo de la calidad de sus representantes políticos, para concretar mejores condiciones de vida y abrir más posibilidades para sostener una lucha que se proponga objetivos mayores.
En suma, al tenor de la frase, llevaríamos cerca de un siglo sin sueños (sociales o sobre un mejor “orden social”). Esto es francamente ridículo e importa un desprecio para todas las clases, capas sociales, organizaciones y personas que han luchado y luchan por un mejor “orden de cosas”, desde hace siglos en adelante.
Quienes construyen frases con la pretensión de ser ingeniosas y ponerse al tono de moda, tienen la responsabilidad de tal engendro conceptual. Señalemos que, a pesar de este designio de “una era sin sueños”, algunos soñábamos con poner fin a la dictadura, otros parece que no tenían ese sueño, en fin, a cada cual su propio sueño.
“La imposibilidad de reformas profundas a nuestro sistema social parece estar llegando a su fin”
3. “La aceptación de los chilenos a los límites de nuestra democracia y la imposibilidad de reformas profundas a nuestro sistema social parece estar llegando a su fin. En su lugar, hay impaciencia y malestar. La llegada de un gobierno de derecha, con su arrogancia y torpe manejo de los asuntos públicos, ha acelerado el descontento”. (p.1).
Estas afirmaciones son del todo inexactas. En efecto, para algunos chilenos “los límites de nuestra democracia” se han corrido demasiado hacia un sentido democrático y preferirían un grado mayor, a lo menos, de autoritarismo, baste con escuchar de cuando en vez al señor Carlos Larraín.
No se corresponde con los hechos sostener “la imposibilidad de reformas profundas a nuestro sistema social”, el paso de un sistema social dictatorial a un sistema democrático es un cambio sustantivo, no da para un “cambio epocal”, pero es una reforma profunda.
Ahora, para acometer otras reformas, lo esencial es derrotar a la derecha no en virtud de la “arrogancia y torpe manejo de los asuntos públicos” de su gobierno (pobre diagnóstico sobre este, volveremos en otra ocasión sobre ello), sino porque este representa, precisamente, el principal obstáculo para la posibilidad de otras reformas profundas.
De tal modo que no basta sólo con la “impaciencia y malestar”, es preciso considerar debidamente la realidad de las cosas. Por ejemplo, las regresivas transformaciones impuestas bajo la dictadura fueron posibles en virtud de que lograron acumular una impresionante cantidad y calidad de medios, es decir, de modificar la correlación de fuerzas en favor de ese “estado de cosas”.
Al mismo tiempo, la envergadura de los adversarios, por ejemplo, en las parlamentarias de 1965 y 1969 la derecha fue reducida a un 20% aproximadamente, hoy día alcanzan en torno al 45%, porcentajes demostrativos del retroceso histórico que hemos padecido las fuerzas progresistas del país.
Esto implica un programa claro y consistente para conquistar la adhesión de la mayoría de los chilenos en función de esos cambios, porque no basta con una mayoría legislativa, es imprescindible que esa mayoría tenga su correspondiente reflejo en el plano de las ideas (baste nada más con recordar la tenaz resistencia de los latifundistas a la reforma agraria). También corresponde sostener que esa mayoría legislativa no se alcanza sin un predominio de las ideas, una y otras cosas van de la mano.
El problema del cambio no reside tan sólo en quienes se oponen a el, sino también en esa suerte de “inercia” social establecida por la hegemonía de tal o cual clase y expresada en el ordenamiento legal; afirmada en las posiciones de poder en el plano de la economía; reproducida por los hábitos y modas ideológicas, por las “verdades” consagradas; sostenida por la influencia que se alcanza en las diversas instancias de poder de una sociedad y, en última instancia, en el poder militar y policial, etc., todo lo cual, y mucho más, viene a fin de cuentas a reflejarse en lo que se llama la “correlación de fuerzas”.
Que enfrentamos, pues, en nuestros propósitos progresistas y democratizadores fuerzas de enorme envergadura y alcance, que imponerse a ellas, en tal o cual ámbito del quehacer social, importa alcanzar mayorías sustantivas y consistentes, tanto para hacer prevalecer socialmente un determinado cambio, como para resistir las embestidas refractarias.
“Nueva ciudadanía local y global”
4. “Pensamos que Chile y el mundo están dando inicio a un cambio epocal de grandes dimensiones, y que nuestra política debe prepararse para dar respuesta a las expectativas más profundas y exigentes que está planteando una nueva ciudadanía local y global”. (p.4).
Las cosas siempre se pueden presentar con un cierto aire de trascendencia, pero sostener “que Chile y el mundo están dando inicio a un cambio epocal de grandes dimensiones...”, es situarse fuera de la realidad.
Un cambio de época, en cualquier ámbito de la vida social, implica que esas transformaciones impacten de modo sustantivo por lo menos a una parte de la humanidad, alterando significativamente lo que hasta ese momento eran sus modalidades cotidianas de existencia, ya sea en un sentido positivo o negativo.
Si esas transformaciones han de ocurrir en el ámbito del orden político, económico y social, naturalmente se puede hablar de cambio de época, en cuanto por lo general esas transformaciones importan al conjunto de la sociedad, involucran a todos sus miembros, lo quieran o no.
Sin duda que el fin del colonialismo es un cambio de época, tal cual lo es el paso del feudalismo al capitalismo o el desarrollo del proceso de globalización. Tales transformaciones no acontecen sólo en el ámbito del “orden social”, también ocurren en otras esferas de la actividad humana, pero el requisito siempre será que esos cambios tengan impacto en buena parte de las sociedades.
Ahora, a partir de las legítimas manifestaciones de protesta o resistencia que se originan, en diversos países, por la actual crisis desatada por la voracidad de los monopolios, demostración a su vez de la poderosa extensión y nefasta gravitación de esa hegemonía del capital financiero, se concluya que estamos a las puertas de un “cambio epocal” y, además, “de grandes dimensiones”, es no entender lo que en verdad está ocurriendo.
“Una visión del país que queremos llegar a ser”
5. “Necesitamos una fuerza política capaz de representar a una mayoría de chilenos... Para ello debemos perfilar un proyecto que exprese sentidos profundos y de cuenta de una visión del país que queremos llegar a ser”. (p.4)
La cuestión fundamental es plantearle al país los objetivos y tareas que nos proponemos con vista a elevar el nivel de vida de las grandes mayorías. A fin de cuentas, el único sueño admisible en política, es que los chileno de a pie vivan mejor.
Ahora, hablar de “una visión del país que queremos llegar a ser” es situarse al margen de la realidad. Esta frase tiene parentesco directo con aquellas del tipo de “hasta aquí hemos hecho el Chile que podemos y ahora se trata del Chile que queremos” o de la interrogante acerca de “qué tipo de sociedad estamos construyendo”, que se plantean el mismo tipo de tendencias que expresa el documento del PPD.
Estos enfoques sólo contribuyen a confundir por cuanto presenta las cosas como si ellas fueran puro asunto de voluntad. Porque, en estricto rigor, las sociedades no se construyen sino que se desarrollan y no se desarrollan de acuerdo a la voluntad o capricho de los individuos sino conforme a sus necesidades que están histórica y materialmente condicionadas. Por ejemplo, sería bastante distinto el desarrollo de la sociedad chilena si, entre otros factores condicionantes, nuestro país produjera petróleo en lugar de cobre.
También, las sociedades se proponen aquellas metas que histórica y objetivamente son posibles de alcanzar y no otras, precisamente, porque la actividad humana se realiza bajo condiciones materiales y ciertos límites que a todas luces operan independientemente de su voluntad.
Tampoco existen sociedades que se encaminen concientemente al suicidio. Lo que sí ocurre –ha ocurrido y seguirá ocurriendo- es que los desaciertos y errores de los grupos dirigentes, en todos los ámbitos y a todos los niveles, pueden conducir a sus sociedades al despeñadero.
Entonces, se podrá influir más y mejor en y sobre las tendencias objetivas del desarrollo de una sociedad, ya sea en el plano político, económico, ideológico o social, mientras mayor conciencia exista en sus cuerpos dirigentes acerca de ese rumbo objetivo.
El caso de la Concertación
Sin ir más lejos, es el caso de la propia Concertación en cuanto toma conciencia de las potencialidades que se abren en la convocatoria a plebiscito para el 5 de Octubre de 1988 y, actuando en consecuencia, se resuelve a participar organizadamente en dicho proceso, llamando a inscribirse en los registros electorales; a constituir sus partidos bajo la legalidad de la dictadura, mediante una amplísima actividad de recolección de firmas; más adelante, la formación del cuerpo de apoderados en las mesas de votación; etc, etc.
Ahora y desde allí, en un país capitalista, y en el contexto internacional del capitalismo –además de un capitalismo dominado por el capital financiero- es que la mayoría de los chilenos, aprovechando y creando todos los resquicios que la concreta formación social chilena y la correlación de fuerzas permite, ha buscado con mayor o menor grado de conciencia un desarrollo mejor y más democrático para el país.
Se trata, por tanto, de continuar profundizando el proceso de democratización de Chile. En esta perspectiva es necesario que la Concertación formule cuanto antes sus contenidos programáticos, en lugar de permitir el libre paso a planteamientos a lo menos confusos y, en especial, de facilitar la tarea de sus sepultureros.
Presidente PMOC, Samuel Bello
“MOVIMIENTO ESTUDIANTIL-COLEGIO DE PROFESORES DEBE RECONOCER Y AFINAR SU JUSTO CARÁCTER REIVINDICATIVO”
Redacción OP, 06.08.11
No contrarresponder, hasta el momento, detalladamente la respuesta del gobierno, como corresponde a un proceso de negociación, y aprovechar la ocasión para precisar y rectificar sus planteamientos constituye, según declaración de Samuel Bello, Presidente del Partido Mapu Obrero Campesino, PMOC, un “gravísimo error” en relación al evidente carácter reivindicativo del movimiento de estudiantes y Colegio de Profesores.
El texto de la declaración es el siguiente:
"El gobierno, la derecha y sus medios están claramente intentando debilitar y particularmente quebrar el mal llamado movimiento “ciudadano” que encabezan el movimiento estudiantil y el Colegio de Profesores. Comenzaron relevando su indebido carácter “político” –negado y aceptado por dirigentes del movimiento- para luego focalizarse en la “hegemonía comunista” en su dirección. Dadas las explícitas connotaciones confrontacionales con toda la “clase política” y, particularmente con la Concertación, naturalmente tal insistencia viene produciendo los efectos esperados, por ejemplo, en declaraciones de Giorgio Jackson, presidente de la FEUC, hoy y antes, así como del vicepresidente de la FECH, ayer en CNN Chile. A estos efectos deseados por la derecha se han prestado en las últimas horas las declaraciones de Jaime Gajardo referidas al Ministro del Interior, que le obligaron a solicitar “disculpas”.
Con todo, para nosotros, lo más serio es que la conducción del movimiento, en realidad reivindicativo, de estudiantes y profesores objetivamente no ha podido contrarresponder en el plazo de cuatro días la precisa respuesta del gobierno a su también preciso planteamiento, momentos propios y necesarios de una negociación. Es más, ni una sola de sus organizaciones ha logrado hacerlo, particularmente el Colegio de Profesores.
Lo cual, para colmo, ha devenido en que el movimiento no ha precisado y sobre todo rectificado sus explícitos planteamientos más de fondo que, para nosotros, incluyen gravísimas concesiones a la actual realidad educacional del país, respecto de, por ejemplo: el aporte fiscal a los colegios-negocios, la mantención de la educación técnico-profesional como posmedia, al tiempo que levantan banderas indebidas, como una inconcebible “autonomía” futura de un también futuro sistema educacional.
De esta manera, para nosotros, la incapacidad para contrarresponder detalladamente y por escrito la respuesta del gobierno, el nuevo plazo otorgado al gobierno para una respuesta “seria” y, entre tanto, el llamado a un “paro nacional” para el martes próximo constituye, desde ya, un gravísimo error y el más serio traspié del movimiento en relación, por una parte, con su evidente carácter reivindicativo, y principalmente, con las pretensiones que tienden a aflorar en su seno de convertirse en mucho más que eso".
Presidente PMOC, Samuel Bello
“MOVIMIENTO ESTUDIANTIL Y COLEGIO DE PROFESORES DEBEN CONTESTAR Y APROVECHAR DE RECTIFICAR HOY”
Redacción OP 05.08.11
No sólo como una formalidad, sino principalmente como una oportunidad para clarificar y rectificar opiniones estimó el Presidente del Partido Mapu Obrero Campesino, PMOC, Samuel Bello, la respuesta al gobierno que para hoy viernes anunciaron el lunes recién pasado el Movimiento Estudiantil y el Colegio de Profesores.
El texto de la opinión de Bello es el siguiente:
1. “Las "Bases para un Acuerdo Social..." en lo fundamental no aciertan en lo que al país corresponde hacer en educación ahora y desde hace demasiado tiempo. Es más, contienen concesiones frente a gravísimos aspectos actuales. Por ejemplo:
a) su negativa a que un verdadero sistema de educación pública esté bajo directa administración del Estado, levantando, en cambio, una incomprensible idea de “autonomía”;
b) su aceptación a continuar el traspaso de multimillonarios recursos públicos a colegios-negocios privados destinados a terminar con la educación pública, proponiendo solamente “regulación y control de la creación de ‘nuevos’ establecimientos subvencionados”, y
c) la mantención del traspaso de la educación técnico-profesional desde la enseñanza media, financiada por el Estado, a posmedia, pagada. Por cierto, la respuesta del gobierno nada dice contra estas concesiones y, al contrario, se aprovecha de ellas.
2. Por esta razón, en el curso de un conflicto con contenido hasta el momento tan discutible, resulta decisivo que el movimiento estudiantil y el Colegio de Profesores, no sólo por mera formalidad, respondan y rectifiquen formalmente hoy día.
3. Este hecho permitiría al país al menos avanzar en la precisión de lo que debe hacerse”, termina afirmando el dirigente.
APUNTES PARA UNA CRÍTICA A LA INTRODUCCIÓN DE “BASES PARA UN ACUERDO SOCIAL POR LA EDUCACIÓN CHILENA”
Redacción OP 01.08.11
Los párrafos del texto de la Introducción van en cursiva, los apuntes en rectas.
1. “El sistema educacional chileno se debate en una profunda crisis estructural, sus bases programáticas, sus objetivos y metas, sus formas de financiamiento, así como sus alcances y competencias, fueron concebidos para un momento histórico largamente rebasado”.
- Todo el contenido de este párrafo es sólo una particular apreciación. Desde el punto de vista de la oligarquía financiera, la derecha en general y demasiada parte de la conducción de la Concertación las cosas en educación han andado y andan en lo fundamental bien.
2. “Las movilizaciones de los estudiantes, profesores, rectores y trabajadores de la educación, que han conmovido al país en las últimas semanas, han puesto en el centro del debate, la necesidad de abordar integralmente esta crisis estructural y avanzar hacia la REFORMA INTEGRAL DE LA EDUCACION CHILENA”.
- No. Desde el punto de vista de la mayoría nacional que ha respaldado a la Concertación hasta la reciente elección parlamentaria, una Reforma Integral ha estado planteada desde, al menos, 1990.
3. “Hoy queremos emplazar a los actores políticos del país, y en particular a los representantes del Congreso Nacional, que se comprometan explícitamente con la demanda social de impulsar y garantizar una reforma estructural al actual modelo educativo predominante en el país, haciendo suyo el compromiso de implementar dicha reforma”.
- No. “Actores” políticos y de cualquier otra clase en una sociedad no existen. Es más, en la vida social nadie actúa. Los “representantes del Congreso Nacional” lo son, mal que mal, explícitamente, de la mayoría de la población del país en edad de votar. El compromiso que se les demanda es, por idealista, indebido.
4. “Nos une la firme convicción de que la educación es un componente esencial para alcanzar un nuevo Proyecto Histórico de Desarrollo democrático que tanto anhela el país y para superar las escandalosas brechas de desigualdad que hoy presenciamos. Es así entonces, que se ha planteado la necesidad urgente de recuperar la educación como un derecho social y humano universal, que debe ser garantizado por la Constitución Política de Chile, y que esté estructurado en base a un nuevo Sistema Nacional de Educación Pública, Gratuita, Democrática y de Calidad organizado y financiado por el Estado en todos sus niveles, es decir, desde la cuna en adelante asumiendo un proceso continuo de formación”.
- No. a) La educación, como todo en una sociedad de clases, es un campo de legítima lucha. La actual educación se corresponde con el “Proyecto Histórico de Desarrollo democrático” de la clase dominante. De acuerdo a este poderoso punto de vista, nada hay de escandaloso en lo que “hoy presenciamos”; b) Así, en una sociedad de clases la educación jamás ha sido ni puede ser “un derecho social y humano universal (sic), que [pueda] ser garantizado por la Constitución Política”. En el mejor de los casos, una conquista, y “como toda conquista, precaria”; c) Precisamente por “público”, un Sistema Nacional de Educación no puede ni debe ser “gratuito”: tendría que y podría pagarlo el Estado, mediante los recursos de que pudiere disponer.
5. “El nuevo sistema debe ser autónomo y democrático, para preservar de todo interés particular, ya sea de carácter político partidista, religioso y económico, con una organización interna capaz de autodeterminarse en las esferas administrativas, de gobierno, técnico-docente y financiera. Para lo cual requiere de instancias democráticas como forma de garantizar el derecho a la participación, la libertad de asociación, pero también el empoderamiento de la comunidad en la definición de políticas educativas con independencia del gobierno de turno”.
- Aquí, la condición de “autónomo” y sin embargo “democrático” –incluso si tal autonomía no abarcara lo económico- es toda una novedad. Cualquiera sean las formas democráticas de convivencia que una sociedad alcance, ellas son siempre, ¡cómo no! conquistas de una clase social determinada, a cuyos intereses de todo orden en, al menos lo fundamental, la educación está inevitablemente obligada a ordenarse.
6. “La educación debe ser pluralista, para garantizar el libre y público acceso a las fuentes de información y conocimiento, que permita el tratamiento integral y crítico de los temas, con diversidad de opiniones, visiones y disciplinas. La generación y transmisión del conocimiento en las instituciones públicas debe oponerse a cualquier dogmatismo y práctica adoctrinante.
La educación debe ser de calidad, entendida esta como la capacidad de educar en contenidos y en valores como la solidaridad, la tolerancia, la igualdad, el respeto por el medio ambiente, la identidad y las raíces culturales e históricas de nuestra sociedad y nuestros pueblos originarios. La educación debe ser capaz de formar sujetos, profesionales, técnicos e intelectuales de excelencia, con capacidad crítica y ética profesional, ciudadanos libres, preparados para el ejercicio de la democracia y la responsabilidad social.
La educación pública debe ser gratuita, entendiendo que el Estado debe proveer de los recursos necesarios para garantizar de manera plena el derecho sin ningún tipo de restricción socioeconómica”.
- No. Sólo la educación pública puede y debe ser pluralista. La educación privada no puede serlo en ningún sentido. Sobre las actividades universitarias de investigación, docencia y extensión, el país debe resolver en virtud de una Estrategia Nacional de Desarrollo, END, materia de ley y eventualmente plebiscitada.
7. “En definitiva, necesitamos un Estado garante del derecho a la educación para que nuestra sociedad cuente con una masa de ciudadanos conscientes, críticos y comprometidos en el trabajo intelectual, técnico y profesional para el desarrollo democrático y justo de la cultura, la política y la economía de la sociedad. Esto implica entender la educación como una inversión social y no meramente individual, necesaria para la batalla contra la desigualdad y el alcance de la libertad y la justicia social.
Para poder hacer viables dichas garantías por parte del Estado, se hace urgente plantear una discusión amplia acerca de las nuevas formas de financiamiento que contemplen desde una reforma tributaria hasta la recuperación de los recursos naturales de nuestro país”.
-No. “La” libertad, así en general, no es algo que se “alcance”. La libertad es siempre y siempre concreta.
Samuel Bello, Presidente PMOC
GOBIERNO Y CONCERTACIÓN PUEDEN Y DEBEN ALCANZAR PRECISO ACUERDO SOBRE EDUCACIÓN GENERAL
Redacción OP 27.07.11
Siete medidas precisas sobre educación general susceptibles de ser acordadas inmediatamente por el Gobierno y la Concertación, propuso el Presidente del Partido Mapu Obrero Campesino, PMOC, profesor Samuel Bello Sepúlveda.
En planteamiento difundido hoy en otros medios de comunicación y redes sociales, el dirigente puntualizó que "respecto de la enseñanza general, las medidas inmediatas que el gobierno y la Concertación pueden y deben acordar son:
1. Establecer un cronograma breve para alcanzar el promedio de gasto en educación de los países OCDE.
2. Reemplazar el actual sistema de financiamiento vía subvención por asistencia diaria de alumno, por otro que se haga cargo del conjunto integral de condiciones suficientes para mejorar el desempeño concreto de cada establecimiento;
3. Asignar financiamiento público exclusivamente a los colegios dependientes de una instancia territorial pertinente del Ministerio de Educación, Mineduc, cuyo currículo y programas de estudio, etc. deben ser materia de ley.
4. Financiamiento público también sólo para colegios particulares sin fines de lucro que explícitamente apliquen un currículo y programas de estudio sustantivamente diferentes de los públicos y rindan cuenta de su uso.
5. Adoptar todas las medidas suficientes para que desde marzo próximo el país alcance cobertura universal de enseñanza "desde la cuna", de la mayor calidad posible y, en todo caso, de allí en adelante, asegurar una acelerada elevación de ella;
6. Establecer un cronograma para elevar cuanto antes en un 50% la remuneración de los docentes en ejercicio.
7. Aplicar, a partir de 2012, un integral, objetivo y periódico sistema de evaluación del desempeño docente en cada establecimiento, que al término del año habilite al Mineduc para adoptar todas las medidas sobre el personal que dicha evaluación registre objetivamente como pertinentes, incluida la cesación en el cargo".
A propósito del salario mínimo
DERECHA INTENTA DIVIDIR ENTRE ASALARIADOS “MENOS PROTEGIDOS” Y “MÁS ACOMODADOS”
Fernando Ávila Illanes, miembro Comisión Política del PMOC
OP 13.07.11
“El salario mínimo desprotege a los sectores más vulnerables”, sostiene el principal y extenso editorial del diario La Tercera (25-06-2012), en el que se pretende fundar una posición favorable a los grandes intereses, respecto de un reajuste “mínimo” del salario mínimo.
Lo principal del editorial reproduce los manidos argumentos en orden a que elevar el salario mínimo limita “el acceso al empleo de los trabajadores menos calificados”. Textualmente dice: “Los intentos por lograr un determinado nivel básico de satisfacción de necesidades familiares a través del salario mínimo tienen el efecto gravemente inconveniente de limitar la oferta de trabajo a personas con productividad limitada, condenándolas al desempleo. De aquí que se postule la ventaja de un salario mínimo menor, apoyado con subsidios a la contratación de personas de baja calificación para incorporarlas productivamente a la economía y a las posibilidades de capacitación y desarrollo de habilidades ocupacionales.
Detrás de la fijación del salario mínimo se confrontan intereses entre grupos de presión relativamente más acomodados y los sectores más desprotegidos. Es importante que el gobierno y los sectores políticos fortalezcan una política social focalizada en los más pobres, lo que exige preservar para estos fines los recursos fiscales. Sin embargo, se observa una creciente dificultad para que el sistema político haga valer consideraciones redistributivas en favor de los menos protegidos, mientras persiste una mayor capacidad de presión de grupos de interés relativamente más acomodados”.
Las empresas contratan sólo la mano de obra que necesitan, y ni una sola más
Todo esto es “ideologismo” de la peor especie en cuanto no tiene ningún fundamento en la realidad. En efecto, las empresas de todos los tamaños contratan sólo la mano de obra que necesitan y ni una sola más, así el precio de ella sea una ganga. De tal modo que el “efecto gravemente inconveniente de limitar la oferta de trabajo” por efectos del salario mínimo, no es tal. Lo único que ocurre es que, tal vez, se incremente los costos de una empresa y se reduzca su tasa de ganancia, pero sólo eventualmente, en virtud que, por lo general, los mayores costos se traspasan a los consumidores.
La limitación de “trabajo a personas con productividad limitada”, no está dada ni condicionada por el salario mínimo, sino que, precisamente, por la menor o escasa calificación de esa mano de obra. Entonces, como está asentado en todos los diagnósticos serios, el problema es elevar las capacidades y cualidades de la mano de obra, cuestión que importa para quienes perciben un salario, pero que es de particular relevancia para las empresas que cada vez más están obligadas a mejorar la oferta de sus productos.
En esto, perfeccionamiento de la mano de obra, el Estado debe jugar un papel, pero de ahí a postular “la ventaja de un salario mínimo menor, apoyado con subsidios a la contratación de personas de baja calificación”, es sólo descaro. Lo que corresponde postular es que las empresas inviertan más en incrementar la calificación de la mano de obra que contratan.
Conforme a lo que postula el editorial, la única que saca ventaja de ello es la empresa que abarata costos por partida doble, un menor salario y subsidio; incluso, aunque este subsidio sea destinado a capacitación. Habría que advertir que, en muchos casos, este tipo de subsidio no se destina a capacitar sino simplemente al pago de salarios.
En todo caso, cabe señalar que otros ideólogos pro grandes intereses postulan sencillamente la eliminación del salario mínimo, argumentando que su existencia no afecta a la gran empresa, que por lo general paga sobre la media salarial, sino que a las Pyme.
Esto, hipocresía mediante, es pretender una vez más sacar las castañas con la mano del gato. En efecto, el problema para la gran empresa es que el reajuste legal del salario mínimo es una cifra de referencia para fijar los salarios, y otro tipo de remuneraciones, en una gran empresa y, en especial, en las empresas donde se realizan negociaciones colectivas.
Así, el reajuste legal es, muchas veces, el piso de referencia desde donde arranca una negociación. Factor más bien de corte “ideológico” que está implicado en toda negociación, incluso en una negociación colectiva, pero si no existe esa referencia, obviamente que mejoran aun más las condiciones para la fijación arbitraria de salarios, que por lo general es a la baja, por parte de la empresa. De allí “que se postule la ventaja” de eliminar el salario mínimo.
Casen 2009 registró que 70% de las personas “pobres” son asalariadas
Ahora bien, a pesar de todo lo advertido, el propósito de fondo de planteamientos como el del editorial de La Tercera es meter cuña entre los asalariados, en sus términos, entre “grupos de presión relativamente más acomodados y los sectores más desprotegidos”. Pero, ¿se puede sostener con seriedad que quien perciba el salario mínimo, hoy alrededor de 180 mil pesos, o incluso el doble, por ejemplo, se ubica en un sector “relativamente más acomodado”? Por de pronto, la encuesta Casen 2009 registró que el 70% de las personas “pobres” son asalariadas.
Por cierto que es adecuado que los gobiernos “fortalezcan una política social focalizada en los más pobres, lo que exige preservar para estos fines los recursos fiscales”, pero, entonces, no son coherentes con esa idea los “subsidios a la contratación”, pues sólo resultan una “ventaja”, una más, en favor de las empresas.
Además, desde hace mucho que el país asiste a la negativa de los sectores de derecha a tener “consideraciones redistributivas en favor de los menos protegidos”, en su pertinaz defensa de los “grupos de interés” indesmentiblemente “más acomodados”.
Es del todo evidente que elevar los impuestos a los sectores efectivamente “más acomodados”, invirtiendo su rendimiento en sentido redistributivo “en favor de los menos protegidos”, es superior a un supuesto ahorro al reducir aun más los salarios, subrayando que, claro, tal “ahorro” sólo beneficia a las empresas.
Ingeniero Patricio Meller
CHILE TIENE EL MAYOR COSTO DE LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA EN EL MUNDO
Artículo de Patricio Meller, Ingeniería Industrial, Universidad de Chile, publicado hoy por El Mercurio bajo el título de “Costo y financiamiento de la educación superior”
“El costo de la educación universitaria chilena (relativo al PIB/cápita) es el más alto del planeta. A continuación están Corea (del Sur) y EE.UU., cuyos costos relativos son un 20% y un 35% inferiores (respectivamente) al costo local.
No obstante lo anterior, el ingreso a las universidades ha aumentado casi al 7% anual durante la última década. Incluso se observa que los jóvenes de las familias de los menores quintiles de ingreso son los que exhiben mayores tasas de incorporación a las universidades.
Aún más, considerando el período 1997-2009 el nivel de los aranceles universitarios crece en términos reales (descontando la inflación) 150% en Odontología, 120% en Medicina, 60% en Ingeniería y 45% en Pedagogía. Esto implica, por ejemplo, que el costo de estudiar Medicina (en pesos constantes) se ha más que duplicado en 12 años.
El porfiado interés por ir a la universidad
¿Por qué siendo tan caras las universidades chilenas aumenta tanto el interés por estudiar una carrera universitaria? Mayores aranceles ¿atraen más estudiantes? ¿Por qué estudiantes de familias de bajos ingresos optan por ir a universidades tan caras?
Hay dos respuestas distintas. La alta tasa de retorno de las carreras universitarias y la gran expansión del crédito para la educación superior.
La tasa de retorno (real) de la mayoría de las carreras universitarias es superior al 20%; esto es válido incluso para carreras como Construcción Civil, Periodismo y Pedagogía. Obviamente hay que tener cuidado en determinar en qué universidades se estudian estas carreras.
Estas elevadas tasas de retorno se explican por las alternativas que enfrenta un joven que finaliza sus estudios escolares. A los 18 años este joven puede escoger quedarse con educación media o seguir estudiando en la educación superior. Las perspectivas para los jóvenes que ingresan al mercado del trabajo después de finalizar sus estudios escolares, dada la precaria calidad de la educación media, radicarían en tener un perfil de remuneraciones bajo y plano durante todo su ciclo de vida laboral. Por esto, la otra alternativa, acceder a la educación superior, constituiría el mecanismo para poder optar a un futuro positivamente mejor.
Se cree que la expansión del crédito y la reducción del costo de éste, reducción de la tasa de interés, resolverían el problema de los jóvenes universitarios. Sin embargo, el factor central ha estado ausente del debate: el alto costo de los aranceles universitarios. El costo de un estudiante universitario supera el 40% del ingreso familiar de los tres quintiles inferiores.
Por otra parte, el gasto público chileno en educación superior (% PIB) es el menor del mundo: 0,5% del PIB. En Brasil y México este porcentaje es superior al 0,8%, mientras que en EE.UU. y en Australia el gasto público (% PIB) en educación superior es 1,4% y 1,1%, respectivamente. En breve, Chile está entre los países con menor gasto público por estudiante en educación superior.
En Chile, el Estado gasta menos en educación que en Estado Unidos
Como consecuencia de lo anterior, Chile es por lejos el país con mayor coeficiente gasto privado/gasto público en educación superior. Por cada peso que aporta el Estado a la educación universitaria, los jóvenes y sus familias tienen que poner cinco pesos. En cambio, en EE.UU. las familias aportan dos dólares por cada dólar de aporte público y en Australia el aporte familiar disminuye a un dólar.
En breve, Chile tiene el mayor costo de la educación universitaria. Además, ésta tiene que ser financiada privadamente por el joven y por sus familias. ¿Por qué es tan alto el costo de las universidades chilenas? y ¿por qué se ha privatizado su financiamiento? Estas son las interrogantes fundamentales del debate universitario. Como se puede apreciar, han estado ausentes del debate”.
Hay que tomar medidas para enfrentarla
ESTRUCTURA ECONÓMICA DE CHILE ES "EN EXTREMO DESIGUAL"
Artículo ¿En qué país vivimos los chilenos? de Andrés Zahler Torres, investigador y profesor del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Diego Portales, publicado: 06.06.2011
Subtítulos Redacción OP 26.06.11
"El 10% de los chilenos tiene ingresos promedio que superan los de Noruega, mientras que los ingresos del 10% más pobre son similares a los de los habitantes de Costa de Marfil. La gran mayoría tiene, en promedio, menos ingresos que los angoleños. Pese a que el PIB de Chile superó los 200.000 millones de dólares el año pasado, los niveles de desigualdad demuestran que no basta con el crecimiento para alcanzar el desarrollo.
Hace unas semanas, la prensa local tituló que en 2010 el PIB de Chile superó los 200.000 millones de dólares, equivalente a un ingreso per cápita como el de Hungría –unos 12 mil dólares–, lo que nos acerca el umbral del desarrollo. Sin embargo, al mismo tiempo, un reciente informe de la OECD indica que Chile ostenta un triste último lugar en este grupo de países en cuanto a desigualdad. ¿Vale la pena preocuparnos de la desigualdad si ya tenemos un ingreso promedio como el de Hungría? ¿Viven la mayoría de los chilenos como el promedio de los húngaros? Cuando tenemos una desigualdad extremadamente elevada, como en Chile, surge el problema de que el ingreso promedio es un indicador que no refleja lo que Chile realmente es.
Población de Chile en 10 grupos iguales
Una forma de entender cómo vivimos los chilenos y por qué los promedios no reflejan bien nuestra realidad es ordenar a nuestra población en 10 grupos iguales, de acuerdo a su ingreso per cápita promedio, y comparar el PIB per cápita de cada grupo con el de un país que tiene un ingreso similar. Al hacer esa comparación el resultado es impactante y refleja que, en la realidad, existen dos Chiles.
En primer lugar, sólo dos de los 10 grupos –un 20% de la población chilena– siquiera se acerca a un ingreso per cápita equivalente al de Hungría. El 10% más rico (primer grupo) de los chilenos vive de hecho como en un país muy rico. El ingreso promedio de este grupo (más de $60.000 dólares per cápita, en términos comparables) es superior al promedio de Estados Unidos, Singapur y Noruega. El segundo grupo, (segundo 10% más rico), vive levemente mejor que Hungría, con ingresos similares a Eslovaquia y Croacia, países de ingreso medio-alto. Este 20% es el Chile que vive bien o muy bien.
El otro Chile, que es la gran mayoría del país, vive en un país de ingreso medio o, lisa y llanamente, en un país de ingreso bajo. En efecto, el tercer 10% de la población vive como el promedio de Argentina y México. El cuarto grupo como Kazajstán. Todavía nos queda el 60% de la población. Allí nos encontramos con ingresos equivalentes al de Perú en el 5º grupo; similar a El Salvador en el 6º grupo; Angola en el grupo 7; Bután y Sri Lanka en el 8º; similar a la República del Congo (9º); y, finalmente, similar a Costa de Marfil en el 10º grupo. En la práctica, el 60 % del país vive con ingresos promedio peores que Angola. Este es el Chile de la mayoría, nos guste o no.
Además, cuando hay mucha desigualdad puede ocurrir que a pesar de tener un ingreso promedio superior al de otro país, la mayoría de la población viva peor. Si, por ejemplo, nos comparamos con Uruguay, Chile tiene un ingreso promedio 7% más alto. Sin embargo, el 80% (más pobre) de los chilenos tiene entre un 8% y un 11% MENOS de ingreso que el mismo 80% en Uruguay! ¿Por qué, entonces, Chile tiene un mayor ingreso per cápita? Porque el 20% más rico es mucho más rico que en Uruguay (un 23% más).
Crecimiento económico y aumento de la productividad importan pero…
Los datos presentados nos muestran que es importante mirar más allá de los promedios. Que alcanzar el “desarrollo”, es un objetivo encomiable, pero implica que al llegar a la meta al menos el 60% del país va a estar aún MUY lejos de ella. Es un imperativo a no dar la espalda a nuestra estructura económica, en extremo desigual, y a tomar medidas para enfrentarla. Esto no quiere decir que no importa promover el crecimiento económico y los aumentos de productividad. En lo más mínimo. Pero sí quiere decir que cuando existen estos Chiles tan distintos, las políticas que efectivamente empujen igualdad de oportunidades reales tienen un valor muchísimo mayor que en otras partes, donde la sociedad se beneficia de reglas parejas y oportunidades relativamente similares desde la cuna".
Discurso del Rector de la U. de Chile, Víctor Pérez Vera
MUCHAS UNIVERSIDADES PRIVADAS NUEVAS OBTIENEN RECURSOS PÚBLICOS SIN NINGÚN CONTROL SOBRE SU USO
Redacción OP, 21.06.11
Recién el mes pasado, el Rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez Vera, con ocasión de inaugurar el Año Académico 2011 de esa casa de estudios sostuvo que: "En la educación superior, el sistema impuesto por la dictadura y aún vigente después de más de veinte años de democracia confunde universidades tradicionales con las privadas nuevas. Mientras que las primeras hacen más del 85% de la investigación nacional, muchas de las privadas nuevas, en un ambiente de total e impune desregulación, se compran y venden en el mercado, con cifras millonarias en dólares y enormes ganancias”.
“Pero lo más desfachatado es que gracias a un lucrativo lobby, muchas de estas universidades privadas nuevas están pidiendo y obteniendo recursos públicos para hacer más rentable y sustentable su negocio, y con el singular privilegio de no tener ningún tipo de control por parte de la Contraloría General de la República sobre el manejo y destino de esos recursos públicos”, subrayó el rector Víctor Pérez.
A continuación publicamos íntegramente el pasaje del discurso en que el rector de la Casa de Bello expone su diagnóstico de la situación imperante en el país en materia de educación y, particularmente, de educación superior.
“UN MENSAJE DE TRISTEZA Y MOLESTIA
Hoy, ante ustedes, comencé esta ceremonia con un mensaje de orgullo, pero la terminaré con un mensaje de tristeza y molestia.
Como saben, llevo casi cinco años como Rector de la Universidad de Chile y antes fui Decano por ocho años. Es decir, soy un académico con una larga vida dedicada a la docencia y la investigación, al igual que todos ustedes que han dedicado la vida a esta Universidad y a nuestro querido país.
En estos últimos años, he visto cómo se han creado una infinidad de comisiones y grupos de trabajo sobre la educación pre-escolar, básica, media y superior, los que han generado numerosos informes y extensos documentos. También he participado en cientos de reuniones y ceremonias, en que las autoridades han comprometido muchas cosas en el ámbito de la educación superior que, las más de las veces, sólo se transformaron en anuncios de prensa.
Estoy cansado de leer informes que sólo demuestran los resultados de las malas políticas públicas en educación, porque detrás de ellos hay condenas reales a jóvenes chilenos, a quienes el Estado no les está garantizando ni siquiera el sueño de tener un futuro mejor. Y eso sólo me genera tristeza y molestia.
Y mientras todo esto pasa, la educación pre-escolar, básica, media y superior en nuestro país sigue condenando y segregando a miles de jóvenes chilenos cada año y, de paso, nos asegura graves problemas sociales, políticos, económicos y culturales. ¿O es que alguien cree que esta educación inequitativa, excluyente y discriminatoria será buena para la integración social o para el desarrollo económico que Chile debe tener en los próximos decenios?
En la educación superior, el sistema impuesto por la dictadura y aún vigente después de más de veinte años de democracia confunde universidades tradicionales con las privadas nuevas. Mientras que las primeras hacen más del 85% de la investigación nacional, muchas de las privadas nuevas, en un ambiente de total e impune desregulación, se compran y venden en el mercado, con cifras millonarias en dólares y enormes ganancias. Sin que ningún órgano del Estado haga cumplir la ley de Pinochet que estipula que las universidades son corporaciones sin fines de lucro. Pero lo más desfachatado es que gracias a un lucrativo lobby, muchas de estas universidades privadas nuevas están pidiendo y obteniendo recursos públicos para hacer más rentable y sustentable su negocio, y con el singular privilegio de no tener ningún tipo de control por parte de la Contraloría General de la República sobre el manejo y destino de esos recursos públicos. Y esto se está haciendo a espaldas de la ciudadanía y de la historia, a espaldas del futuro de millones de jóvenes chilenos.
Desde la Universidad de Chile exigimos al Estado una nueva Ley de Educación Superior, que garantice la existencia y desarrollo de las universidades estatales, que las financie en al menos el 50% de sus actuales presupuestos -en Brasil, y en Finlandia y otros países de la OECD el aporte estatal a las universidades del Estado es sobre el 65% de sus presupuestos- y que de claras orientaciones respecto de sus deberes y derechos, para que así estas puedan enfrentar desafíos mayores contando con un trato claro con la sociedad. La autonomía académica, económica y administrativa es un principio rector que debe resguardarse en la formulación de tal política, atendiendo a la naturaleza de la actividad de educación superior que dista en mucho de otras funciones de otras instituciones del Estado. Conjuntamente, la política debe dar claridad en las condiciones en que las universidades privadas están invitadas a contribuir con la provisión de bienes públicos atendiendo a las funciones y la calidad con que desarrollan docencia, investigación y extensión.
También nos parece necesario fortalecer la institucionalidad del Estado en la Educación Superior en dos ámbitos. En el tema de fiscalización, mediante la creación de una Superintendencia de Educación Superior. Y en el tema de la formulación y evaluación de políticas, mediante una Subsecretaría de Educación Superior, idea, esta última, que en su momento fue propuesta por el Consejo Asesor Presidencial para la Educación Superior, que posteriormente fue reiterada en el año 2009 por el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas, y que últimamente ha vuelto a ser mencionada por varios señores rectores del Consejo de Rectores.
Sin embargo, como ustedes saben, la confianza y la credibilidad son esenciales para abordar políticas de Estado que sean inclusivas y sustentables en el tiempo.
El actual Ministro de Educación ha señalado por los medios de comunicación el compromiso que el año 2011 será el año de la reforma del sistema de educación superior. De ser así, es una buena noticia”.
Reunión con Presidente de la UDI, Juan Antonio Coloma
El subsecretario de la Comisión de Asuntos Políticos y Legales del Comité Central del Partido Comunista de China, PCCh, Wang Lequan, informó este 25 que la organización impulsará intercambios con los partidos políticos de Chile.
Wang Lequan hizo las declaraciones cuando se reunió con una delegación de la Unión Demócrata Independiente (UDI) de Chile, encabezada por el presidente del partido Juan Antonio Coloma.
Wang se expresó positivamente de los logros alcanzados en las relaciones entre China y Chile desde el establecimiento de relaciones diplomáticas hace 41 años. Destacó en especial los logros alcanzados desde que se estableció una asociación cooperativa bilateral en 2004.
El PCCh espera establecer y desarrollar relaciones amistosas con la UDI y compartir su experiencia de gobernar China, dijo Wang.
Coloma indicó que el fortalecimiento de relaciones con China es el consenso de los partidos gobernantes y de la oposición de Chile y agregó que la UDI está dispuesta a establecer y a desarrollar relaciones amistosas con el PCCh.
La delegación se encuentra en Beijing por invitación del Departamento Internacional del Comité Central del PCCh.
Hace veinticinco años estas cifras fueron de 12 y 33%
EEUU: EL 1% RECIBE CASI UN CUARTO DE LA RENTA NACIONAL Y DETENTA EL 40% DE LA RIQUEZA
Artículo del Premio Nobel de Economía 2001, el estadounidense Joseph Stiglitz para la revista Vanity Fair titulado: “Inequality, Of the 1%, by the 1%, for the 1%”
“Es inútil pretender que lo que ha sucedido, obviamente, no ha ocurrido en realidad. La parte superior del 1 por ciento de los estadounidenses recibe casi una cuarta parte de la renta de la nación cada año. Si hablamos de riqueza en vez de renta, el 1 por ciento de la población detenta el 40 por ciento de la riqueza. Su suerte en la vida ha mejorado considerablemente. Hace veinticinco años, las cifras correspondientes fueron del 12 por ciento y el 33 por ciento. Una respuesta podría ser celebrar el ingenio y la suerte que tienen estas personas, que afirman que cuando sube la marea suben todos los barcos. Pero la respuesta estaría equivocada. Mientras que el 1 por ciento han visto como sus ingresos aumentan en un 18 por ciento en la última década, la clase media ha visto disminuir sus ingresos. Para los hombres que sólo han llegado a un nivel de enseñanza de secundaria, el descenso ha sido precipitado -el 12 por ciento en sólo el último cuarto de siglo. Todo el crecimiento en las últimas décadas -y más- se lo han quedado los de arriba. En cuanto a la igualdad de ingresos, América va a la zaga de cualquier país en la vieja, anquilosada Europa de la que el presidente George W. Bush solía burlarse. Nuestros colegas más cercanos son Rusia con sus oligarcas, e Irán. Mientras muchos de los antiguos polos de desigualdad en América Latina, como Brasil, han estado luchando en los últimos años, con bastante éxito, para mejorar la situación de los pobres y reducir las brechas en los ingresos, Estados Unidos ha permitido que la desigualdad vaya en aumento.
La llamada "teoría de la productividad marginal"
Los economistas hace mucho tiempo que justifican las enormes desigualdades que parecían tan preocupantes a mediados de siglo XIX, unas desigualdades que no fueron sino una pálida sombra de lo que estamos viendo en América hoy. La justificación que se les ocurrió fue llamada "teoría de la productividad marginal." En pocas palabras, esta teoría justifica el aumento de los ingresos asociándolos a una mayor productividad y a una mayor contribución a la sociedad. Es una teoría que siempre ha sido apreciada por los ricos. La evidencia de su validez, sin embargo, sigue siendo muy delgada. Los ejecutivos de las empresas que ayudaron a provocar la recesión de los últimos tres años, cuya contribución a nuestra sociedad, así como a sus propias empresas, ha sido masivamente negativa, pasaron a recibir grandes bonos. En algunos casos, las empresas estaban tan avergonzadas de llamar "premios" a estos "bonos de ejecución" que les cambiaron el nombre por el de "bonos de retención" (incluso si lo único que ha habido es una “mala ejecución”). Aquellos que han contribuido con grandes innovaciones positivas para nuestra sociedad, desde los pioneros de la investigación genética a los pioneros de la era de la información, han recibido una miseria en comparación con los responsables de las innovaciones financieras que llevaron a la economía global al borde de la ruina.
Una economía en que la mayoría va de mal en peor año tras año no es probable que vaya bien en el largo plazo
Algunas personas se dan cuenta de la desigualdad de ingresos y se encogen de hombros. ¿Y qué, si esta persona gana y esa otra persona pierde? Lo que importa, dicen, no es cómo el pastel se divide, sino el tamaño del pastel. Este argumento es fundamentalmente erróneo. Una economía en la que la mayoría de los ciudadanos van de mal en peor año tras año -una economía como la de los USA- no es probable que vaya bien en el largo plazo. Hay varias razones para esto.
En primer lugar, la creciente desigualdad es la otra cara de otra cosa: Cada vez que disminuye la igualdad de oportunidades significa que no estamos usando algunos de nuestros más valiosos activos, nuestra gente, de la manera más productiva posible.
En segundo lugar, muchas de las distorsiones que conducen a la desigualdad, tales como las relacionados con el poder de monopolio y el tratamiento fiscal preferencial para los intereses especiales, socavan la eficiencia de la economía. Esta nueva desigualdad va a crear nuevas distorsiones, que socavan aún más la eficiencia. Para dar sólo un ejemplo: ahora muchos de nuestros jóvenes de más talento, atraídos por los beneficios astronómicos, se quieren dedicar a las finanzas en lugar de inclinarse por campos que conducen a una economía más productiva y saludable.
En tercer lugar, y quizás más importante, una economía moderna requiere "acción colectiva". Es decir, un gobierno que invierta en infraestructura, educación y tecnología. Los Estados Unidos y el mundo se han beneficiado enormemente de la investigación patrocinada por el gobierno que condujo a Internet, a los avances en salud pública, y así sucesivamente. Pero Estados Unidos ha sufrido durante mucho tiempo una falta de inversión en infraestructura (ver el estado de nuestras carreteras y puentes, nuestros ferrocarriles y aeropuertos), en investigación básica, y en la educación en todos los niveles. Y nos esperan recortes adicionales en estas áreas.
Cuando la distribución de la riqueza de una sociedad llega a ser tan desigual…
Nada de esto debería ser una sorpresa, es simplemente lo que sucede cuando la distribución de la riqueza de una sociedad llega a ser tan desigual. Cuanto más se divide una sociedad dividida en términos de riqueza, más reacios se vuelven los ricos a gastar dinero en las necesidades comunes. Los ricos no necesitan confiar en el gobierno para disfrutar de parques o de educación, o de atención médica, o de personal de seguridad: todo eso lo pueden comprar por sí mismos. En el proceso, se vuelven más distantes de la gente común, y se pierde la empatía que alguna vez pudo haber existido. También les preocupa un gobierno fuerte, porque podría utilizar su poder para ajustar el balance, tomar algo de su riqueza, e invertir en el bien común. El 1 por ciento superior puede quejarse del tipo de gobierno que tenemos en América, pero la verdad es que les gusta: demasiado paralizado para volver a distribuir, demasiado dividido como para hacer otra cosa que bajar los impuestos.
Gran parte de la desigualdad de hoy se debe a la manipulación del sistema financiero
Los economistas no están seguros sobre cómo explicar la creciente desigualdad en Estados Unidos. El recurso al papel tradicional de la oferta y la demanda sin duda ha desempeñado un papel: las tecnologías que ahorran trabajo han reducido la demanda de mucha clase media y trabajadores “buenos”. La globalización ha creado un mercado en todo el mundo, enfrentando trabajadores no cualificados de América con los trabajadores no cualificados y más baratos en el extranjero. Los cambios sociales también han desempeñado su papel -por ejemplo, la disminución de la sindicación, que una vez representó a un tercio de los trabajadores estadounidenses y ahora sólo representa alrededor del 12 por ciento.
Pero una gran parte del motivo que tenemos para tanta desigualdad es que el 1 por ciento de la población lo quiere de esa manera. El ejemplo más obvio se refiere a la política fiscal. La reducción de los tipos impositivos sobre las ganancias del capital, que es como los ricos reciben una gran parte de sus ingresos, ha dado a los estadounidenses más ricos la posibilidad de no pagar casi nada. Los monopolios y los oligopolios siempre han estado cerca de una fuente de poder económico --desde John D. Rockefeller a principios del siglo pasado a Bill Gates en la actualidad. Una aplicación laxa de las leyes antimonopolio, especialmente durante las administraciones republicanas, ha sido una bendición para el 1 por ciento más rico. Gran parte de la desigualdad de hoy se debe a la manipulación del sistema financiero que ha cambiado las reglas, que ha comprado y pagado la industria financiera, y que ha resultado ser una de sus mejores inversiones. El gobierno presta dinero a las entidades financieras a un tipo de interés de prácticamente el 0 por ciento y les rescata con generosidad, en condiciones favorables, cuando todo lo demás ha fallado. Los reguladores hacen la vista gorda a la falta de transparencia y a los conflictos de intereses.
Prácticamente todos los senadores de los EE.UU., y la mayoría de los representantes en la Cámara, ya son miembros del 1 por ciento
Cuando nos fijamos en el volumen de riqueza controlada por el 1 por ciento en este país, es tentador ver nuestra creciente desigualdad como un éxito esencialmente estadounidense: empezamos muy por detrás de la manada, pero ahora nuestra desigualdad está al nivel de los primeros de la clase a escala mundial. Y parece que vamos a mantener este logro en los próximos años, porque lo que lo hizo posible se refuerza a sí mismo. La riqueza engendra el poder, que genera más riqueza. Durante el escándalo de ahorros y préstamos de la década de 1980 (un escándalo cuyas dimensiones, para los estándares de hoy, parece casi pintoresco) el banquero Charles Keating fue interrogado por un comité del Congreso si con los 1.5 millones de dólares que había repartido entre unos pocos funcionarios clave, podría haber comprado influencias. "Eso espero", respondió. El Tribunal Supremo, en su reciente caso de los Ciudadanos Unidos, ha consagrado el derecho de las empresas a comprar el gobierno, mediante la eliminación de limitaciones en los gastos de campaña. Lo personal y lo político están hoy en día en una alineación perfecta. Prácticamente todos los senadores de los EE.UU., y la mayoría de los representantes en la Cámara, ya son miembros de la parte superior del 1 por ciento cuando llegan, se mantienen en el cargo con el dinero de la parte superior del 1 por ciento, y saben que si sirven al 1 por ciento van a ser recompensados por el 1 por ciento cuando salgan de la oficina. En general, los políticos clave del ejecutivo en comercio y la política económica también vienen de la parte superior del 1 por ciento. No debería extrañar por tanto que las compañías farmacéuticas reciban un billón de dólares de regalo al aprobarse la legislación que prohíbe al gobierno, el mayor comprador de medicamentos, negociar a la baja el precio de los mismos. No debería ser motivo de asombro. Ni debería dejarnos con la boca abierta que el Congreso no pueda legislar sobre impuestos a menos que signifiquen grandes recortes de impuestos para los ricos. Dado el poder de la parte superior del 1 por ciento, ésta es la forma que se puede esperar que el sistema funcione.
El 1 por ciento no suele servir en las fuerzas armadas
La desigualdad en los Estados Unidos distorsiona nuestra sociedad en todos los sentidos imaginables. Hay, por un lado, un bien documentado estilo de vida de la gente que forma parte del 1 por ciento, y que cada vez vive más allá de sus posibilidades. La economía del “trickle-down” (efecto goteo) puede ser una quimera, pero el conductismo que provoca puede ser muy real. La desigualdad masiva distorsiona nuestra política exterior. El 1 por ciento no suele servir en las fuerzas armadas -la realidad es que el Ejército de voluntarios no paga lo suficiente para atraer a sus hijos e hijas, y con el patriotismo no va muy lejos. Además, la clase más adinerada no siente el pellizco del aumento de impuestos cuando la nación va a la guerra: con el dinero prestado ya se pagará todo. La política exterior, por definición, trata del equilibrio entre los intereses nacionales y los recursos nacionales. Si quien decide es el 1 por ciento de la población que no paga ningún precio, la noción de equilibrio y moderación se va por la ventana. No hay límite a las aventuras que pueden llevar a cabo, y las empresas y contratistas sólo pueden ganar. Las reglas de la globalización económica están también diseñadas para beneficiar a los ricos: fomentan la competencia entre países para los negocios, con lo que argumentan se deben disminuir los impuestos de sociedades, debilitar la protección en salud y medio ambiente, y socavar lo que solía ser visto como derechos laborales "fundamentales", que incluyen el derecho a la negociación colectiva. Imagínense lo que podría suceder si las normas se diseñaran a favor de los trabajadores. Los gobiernos competirían por prestar seguridad económica, bajos impuestos sobre los salarios ordinarios, buena educación, y un medio ambiente adecuado… Todas esas cosas que preocupan a los trabajadores…. Pero el 1 por ciento que manda no lo considera necesario.
La erosión de nuestro sentido de identidad
O, más exactamente, piensan que no es necesario. De todos los costos impuestos a nuestra sociedad por el 1 por ciento, quizás el más grande sea ese: la erosión de nuestro sentido de identidad, en el que el juego limpio, la igualdad de oportunidades y un sentido de comunidad son tan importantes. América siempre se ha enorgullecido de ser una sociedad justa, donde todos tienen la misma probabilidad de salir adelante, pero las estadísticas indican lo contrario: las posibilidades de un ciudadano pobre, o incluso a un ciudadano de clase media, de ascender en la escala social, son en Estados Unidos mucho menores que en muchos países de Europa.
No tienen buenas cartas. Es este sentido de un sistema injusto, sin oportunidades, lo que ha dado lugar a los levantamientos en el Medio Oriente: el aumento de precios de los alimentos y el desempleo juvenil creciente y persistente simplemente son los detonantes. Con el desempleo juvenil en los Estados Unidos en torno al 20 por ciento (y en algunos lugares, y entre algunos grupos socio-demográficos, del doble), con uno de cada seis estadounidenses que desean un empleo a tiempo completo sin poderlo conseguir, con uno de siete estadounidenses con bonos de comida (y al mismo número que sufren "inseguridad alimentaria"), existe una amplia evidencia de que algo ha bloqueado la tan cacareada economía de "trickle down” (efecto goteo) desde el 1 por ciento superior hacia el resto. Todo esto está teniendo el efecto previsible de disminuir la participación de los votantes de 20 años que en las últimas elecciones se situó en un 21 por ciento, comparable a la tasa de desempleo.
¿Cuándo las protestas van a llegar a los Estados Unidos?
En las últimas semanas hemos visto a millones de personas en las calles protestando por las condiciones políticas, económicas y sociales y las condiciones de opresión de las sociedades que habitan. Han sido derribados los gobiernos de Egipto y Túnez. Han estallado protestas en Libia, Yemen y Bahrein. Las familias gobernantes en otras partes de la región se preguntan con nerviosismo desde sus áticos con aire acondicionado si van a ser las próximas en caer. Tienen razón para preocuparse. Estas son las sociedades en las que una fracción minúscula de la población -menos del 1 por ciento- controla la parte del león de la riqueza; donde la riqueza es un determinante fundamental del poder; donde la corrupción arraigada es una forma de vida, y donde los más ricos se oponen de forma activa a políticas que podrían mejorar las condiciones de vida de las personas.
Al observar el fervor popular en las calles, podríamos preguntarnos ¿cuándo va a llegar a los Estados Unidos? En muchos sentidos, nuestro país se ha convertido en uno de esos lugares distantes, que tienen serios problemas.
Alexis de Tocqueville, describió lo que entendía como genio peculiar de la sociedad estadounidense como "egoísmo bien entendido". Las dos últimas palabras son la clave. Todo el mundo es egoísta: ¡quiero lo que es bueno para mí, ahora mismo! Pero el egoísmo "bien entendido" es diferente. Significa que reconoce que prestar atención al interés de los demás -es decir, al bien común- es de hecho una condición previa para el propio bienestar. Tocqueville no venía nada noble ni idealista en ello, sino más bien sugiere lo contrario. Se trata de una muestra del pragmatismo americano. Los estadounidenses astutos entendieron un hecho fundamental: mirar por los otros no sólo es bueno para el alma: es bueno para los negocios.
El 1 por ciento de la población tiene las mejores casas, la mejor educación, los mejores médicos, y los mejores estilos de vida. Pero hay una cosa que el dinero no parece haber comprado: el entendimiento de que su destino está ligado a cómo vive el 99 por ciento restante de la población. A lo largo de la historia, esto es algo que el 1 por ciento aprende con el tiempo. Demasiado tarde”.
Editorial
¡¡VIVA EL 1° DE MAYO, DÍA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES ASALARIADOS!!
Según el Instituto Nacional de Estadísticas, INE, en el trimestre diciembre 2009-febrero 2010 –últimas cifras disponibles para nuestros efectos- la estimación del total de fuerza de trabajo en nuestro país alcanzó a 7 millones 382 mil 410 personas. A su vez, la estimación del número de ocupados fue de 6 millones 752 mil 680 personas. Asimismo, de esta fuerza de trabajo ocupada, 4 millones 633 mil 610 correspondían a “asalariados”, un millón 567 mil 280 a trabadores por “cuenta propia”, 166 mil 580 a “empleadores”.
Es decir:
1. De los 6 millones 752 mil 680, total de la fuerza de trabajo ocupada, 4 millones 633 mil 610, correspondían a chilenas y chilenos que viven y mueren de la venta de su fuerza de trabajo a personas (caso de quienes se desempeñan en casas particulares) o a micro, pequeñas, medianas o grandes empresas, esto es, el 68,6%, más de dos tercios de dicho total.
2. Obviamente, tanto los trabajadores por cuenta propia como los empleadores también trabajan pero, como se aprecia fácilmente, el número de los primeros es el 33,8% del número de asalariados (es decir, un tercio) y, los segundos, apenas el 3,5% de éstos.
3. Esto significa claramente que en el total de la producción de bienes y servicios del país (y del mundo), la cantidad de asalariados, más o menos calificados, es lejos la más importante.
4. Pero, además, ¡atención!, la fuerza de trabajo asalariada es la única irremplazable:
a) Porque las personas que trabajan por cuenta propia lo hacen, en su gran mayoría, porque no encuentran ningún trabajo asalariado o uno que les satisfaga;
b) Porque la función que realizan los “empleadores” también, perfectamente, podría ser realizada por fuerza de trabajo asalariada.
5. Debe decirse, además, que de la pequeña capa de la población del país y del mundo que acumula la gran mayor parte de la riqueza y del ingreso, ninguno de ellos se incluye ni debe incluirse en la “fuerza de trabajo”, porque su riqueza y/o ingreso no proviene de su trabajo sino de su propiedad directamente sobre medios de producción o, indirectamente, por ser accionista de sociedades anónimas, por ejemplo. Es decir, esta exquisita capa de la población nacional y mundial está allí sin haberle trabajo nunca un día a nadie.
Con toda precisión, según un estudio único publicado por el Instituto Mundial para la Investigación de Desarrollo Económico de la Universidad de las Naciones Unidas, “El 2% de los adultos más rico en el mundo posee más de la mitad de la riqueza global de los hogares”. http://www.edicionessimbioticas.info/El-2-de-las-personas-adultas-mas
Así, pues, los trabajadores asalariados deberían ser, con toda propiedad, quienes obtuvieran la mayor parte de toda la riqueza e ingreso en Chile y en el mundo, sin embargo, como aquí se ha demostrado no es así. Más aún, los gobiernos de Chile y el mundo entero deberían legítimamente estar al servicio de materializar, ante todo, los intereses de los trabajadores asalariados.
Es para tal objetivo que los asalariados pueden y deben fortalecer y crear sus organizaciones sindicales y de todo tipo para luchar por sus reivindicaciones, apoyar y crear partidos políticos que efectivamente los representen para hacer valer sus mayoritarios y legítimos intereses en nuestro país y en todo el mundo.
Acuerdo resguarda democracia sindical
CONGRESO DE LA CUT RECHAZA VOTO UNIVERSAL DE SUS AFILIADOS
Por 715 votos en contra y 32 a favor, la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, en su 9° Congreso Nacional, rechazó la postura de introducir en su estatuto orgánico el voto universal de sus afiliados.
El hecho provocó malestar en un grupo de delegados que asegura que al interior de la CUT existe una “baja democracia”, que la medida había sido acordada en el pasado congreso y ratificada con un voto político de los afiliados.
Así lo explicó a la prensa, la presidenta de la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipalizada, Carolina Espinoza.
Asimismo, el presidente de la Agrupación Nacional de Funcionarios Fiscales, ANEF, Raúl de La Puente, lamentó el resultado de la votación y señaló que no es saludable para la organización.
Por su parte, el actual presidente de la CUT, Arturo Martínez, sostuvo que aplicar el mecanismo del voto universal requiere un mayor fortalecimiento de las estructuras.
En general, el movimiento sindical mundial no ha incorporado el llamado "voto universal" en sus estatutos, precisamente en función de resguardar la democracia sindical, en el sentido de no abrir de par en par las puertas a la penetración en su seno de fuerzas que fundadas en su poder económico -por tanto ni siquiera sindicales- podrían llegar a hacerse del control del movimiento.
LA CONCERTACIÓN Y EL NUEVO "IZQUIERDISMO"
Fernando Ávila Illanes, comisión política, PMOC
14.03.11
Ciertos dirigentes de partidos de la Concertación y algunos “analistas” han planteado que la solución de los problemas de ella pasa porque a futuro se lleven a cabo “primarias abiertas, competitivas y vinculantes”. Que si éstas se hubieran realizado en función de la reciente elección presidencial no habríamos tenido la emergencia de la candidatura de Marco Enríquez-Ominami (en adelante MEO) y la consecuente división de las fuerzas progresistas.
El propio ex-Presidente Lagos habría planteado: “En lugar de decir hagamos una primaria como Dios manda y resolvemos el cuento, se optó por decir no. De la noche a la mañana dijeron: sabe que más, en la primaria sólo pueden participar los candidatos elegidos por sus partidos”. Según el ex Mandatario, el “marquismo” es una expresión que no existiría si al diputado independiente se le hubiera permitido participar en la primaria de la Concertación”. (El Mercurio, 07-01-2010).
Estos dichos carecen de fundamentos a la luz de la lógica y de los hechos. El supuesto de que el “marquismo” no existiría si se le hubiera permitido participar en la primaria, desconsidera toda la andanada de críticas con que MEO embistió contra la Concertación y su reiterada consigna de “no más de lo mismo”.
Una primaria no es más que un método para decidir respecto de una candidatura, y elevar un método a cierta categoría de principio es algo más que un error conceptual. Así, pretender que una cuestión formal y de procedimientos resolvía el problema es no atender a las diferencias políticas de fondo que MEO planteó, y sigue plateando, desde el inicio de su campaña, aun cuando mientras estuvo en las filas concertacionistas no desplegó en absoluto su arsenal crítico y cuando se retiró de y comenzó a atacar a la Concertación, no devolvió el cargo y dieta parlamentarios logrados estrictamente con votos de ella.
Las ideas izquierdistas
A continuación examinemos algunas de esas diferencias de fondo que fueron planteadas durante la campaña presidencial y que ponen en evidencia el carácter del “marquismo”, teniendo en cuenta que algunos pretenden que vuelva al “redil”.
El ex-senador Carlos Ominami, en sucesivas declaraciones, sostuvo la tesis de que: “más allá de la fórmula de gobernar con los mejores -hablando por mí-, yo diría que con los mejores de la Concertación. Creo además que en este concepto que hemos elaborado de una nueva mayoría, cabe lo mejor de la Concertación...”, (La Segunda, 4-09-2009). “Tengo cada vez más dudas respecto de la capacidad del socialismo y de la socialdemocracia para ser una opción real frente al neoliberalismo”, (El Mercurio, 11-09-2009) “No quiero seguir siendo parte de un partido controlado por pequeños grupos de poder que se alían para asegurar sus posiciones burocráticas en el Estado, en base a un pragmatismo vulgar que privilegia un tipo de alianza oportunista con la DC y practica el clientelismo a menudo descarnado” (en carta de renuncia al PS, según versión de La Tercera, 28-06-2009).
El senador Alejandro Navarro señaló que “el 14 de diciembre se va a establecer una nueva fuerza progresista que va a reponer los tres tercios. Ese es el cambio más importante de la última década en Chile”, (El Mercurio, 23-09-2009).
En tono grandilocuente, al inscribir su candidatura, MEO expresó “Aquí y ahora comienza una nueva página en la historia. Aquí y ahora, y escuchen bien los conservadores, sigue el cambio, sigue el cambio de Bachelet, y aquí está el progresismo”, (El Mercurio, 11-09-2009)
La teoría de los tres tercios resulta a lo menos discutible, por ejemplo, en las parlamentarias de 1965 y 1969 la derecha fue reducida a un 20% aproximadamente y, más recientemente, Pinochet alcanzó un 45% en el plebiscito de 1988, porcentaje demostrativo del retroceso histórico registrado por las fuerzas progresistas del país.
El cerca de 80% que alcanzan el PDC y la Izquierda socialista en su momento fue fruto de un largo y sostenido esfuerzo porque las ideas democráticas y avanzadas de la época se hicieran hegemónicas en nuestra sociedad. De tal modo que, en menos de un año de campaña electoral, es difícil conquistar un tercio del electorado y más aún la pretensión de establecer una nueva mayoría.
Entonces, desde aquel pronóstico de Navarro de que se repondrían los tres tercios mal se puede hablar de una “nueva mayoría” y, en todo caso, ello habría implicado un retroceso y no un avance, por donde quiera que se le mire.
Lecciones de la historia
Estas nuevas posturas izquierdistas reproducen errores del pasado, tienden a expresar a quienes actúan en política sin haber aprendido nada de lo viejo y sin tener cabal noción de dónde residen las potencialidades del futuro.
En efecto, en su momento el PDC y la izquierda, constituida como Unidad Popular, se frustraron en sus propósitos democráticos y progresistas en lo principal por haber sido conducidas al aislamiento, reducidas sólo a sus propias fuerzas y perdido sus condiciones de partido o alianzas mayoritarias, incluso, sin que sus ideas hayan sido inequívocamente derrotadas.
Mas aún, ambas formaciones políticas se concibieron como alternativas y competitivas entre sí, por largas décadas. Sólo el avance de la tendencia social, progresista y democrática, les permitió a cada cual acumular significativas fuerzas de forma independiente una de otra –expresadas en términos electorales que alcanzan cerca del 80%-, a costa del deterioro y pérdida de la hegemonía de los partidos de los sectores socialmente conservadores y refractarios al cambio social.
Sin embargo, unos y otros no advertimos que ese cambio, cual fuera su profundidad y velocidad, implica reunir ingentes fuerzas tanto para concretarlo como para que se pueda sostener y consolidar. Sin ir más lejos, cabría recordar que la Reforma Agraria de Eduardo Frei Montalva difícilmente se habría logrado si ella no hubiera sido apoyada por la izquierda y, también, habría sido por lo menos dificultoso concretar la nacionalización del cobre sin el concurso de la DC, más preciso, sin el “consenso nacional” que se alcanzó en esa oportunidad. Entre otras cosas porque no bastaba, en ambos casos, con una mayoría legislativa, era imprescindible que esa mayoría tuviera su correspondiente reflejo en el plano de las ideas, lo que hoy llamamos un “consenso social” (baste nada más con recordar la tenaz resistencia de los latifundistas). También corresponde sostener que esa mayoría legislativa no se alcanza sin un predominio de las ideas, una y otras cosas van de la mano.
El problema del cambio no reside tan sólo en quienes se oponen a el, sino también en esa suerte de “inercia” social establecida por la hegemonía de tal o cual clase y expresada en el ordenamiento legal; afirmada en las posiciones de poder en el plano de la economía; reproducida por los hábitos y modas ideológicas, por las “verdades” consagradas; sostenida por la influencia que se alcanza en las diversas instancias de poder de una sociedad y, en última instancia, en el poder militar y policial, etc., todo lo cual, y mucho más, viene a fin de cuentas a reflejarse en lo que se llama la “correlación de fuerzas”.
Pues bien, los nuevos izquierdistas parecen no comprender nada del mundo en que vivimos, en el cual se ha establecido el predominio sin contrapeso del sistema capitalista y en que este sistema, a su vez, está hegemonizado por el capital financiero a escala mundial. Señalemos de paso que la actual crisis económica demuestra la poderosa extensión y nefasta gravitación de esa hegemonía. Por tanto, que en nuestros propósitos progresistas y democratizadores enfrentamos fuerzas de enorme envergadura y alcance, que imponerse a ellas, en tal o cual ámbito del quehacer social, importa alcanzar mayorías sustantivas y consistentes, tanto para hacer prevalecer socialmente un determinado cambio, como para resistir las embestidas refractarias.
De tal modo que postular una formación política del 33% es renunciar a la mayoría y así difícilmente se puede “ser una opción real frente al neoliberalismo”. Más aun, la concreta experiencia histórica demuestra que estrechar una alianza o un movimiento político por el cambio sólo ha conducido al descalabro.
Todavía más, un somero análisis retrospectivo nos ilustra que en el sentido democrático-progresista existe entre el PDC y la Izquierda una mayor continuidad de la que comúnmente constatamos. Obviamente que tal vinculación de propósitos no lo percibimos en su momento y por ahora se ha tendido a apreciar sólo las convergencias en función de la lucha contra la dictadura, lo que por cierto no es para nada menor y palmariamente ilustrativo de la cantidad y calidad de fuerzas que fue necesario reunir para ese objetivo. Entonces, tenemos que el gobierno de Frei Montalva inició obras de gran envergadura como la doble pista en la Ruta 5 o el Metro de Santiago, ambas continuadas por el gobierno de Salvador Allende, en un tipo de iniciativa gubernamental que hoy se llama “modernización” del país, y no deja de ser sintomático que en los 17 años con la derecha en el gobierno esas obras fueran canceladas. Lo mismo cabe decir respecto de realizaciones, de ambos gobiernos, en materia de vivienda, construcciones educacionales, hospitalarias, etc.
También hay continuidad entre la “chilenización” y la nacionalización del cobre. Es probable que se haya podido nacionalizar en vez de chilenizar, pero es indudable que la chilenización está en línea con la nacionalización y no en dirección de la privatización de un 5 o 20% como plantearon MEO y Piñera.
Sin duda que hay un alto grado de continuidad en relación con la Reforma Agraria. Y frente a quienes presentaron dudas sobre la sinceridad del senador Frei Ruiz-Tagle respecto de su planteamiento de reforma a la legislación laboral para fortalecer a los sindicatos, cabe hacer presente que en el gobierno de Frei Montalva se impulsó y aprobó, con el concurso de la Izquierda, la Ley de Sindicalización Campesina y el Fondo de Educación y Extensión Sindical.
Naturalmente no se trata de una continuidad perfecta porque estas no existen, pero tampoco se puede afirmar que esos ejemplos sean una construcción artificial o pura casualidad. Más aun, si en el contexto de la época tenemos, entre otros factores que bloqueaban el que estas fuerzas se concibieran como aliadas, nada menos que la plenitud del período llamado de Guerra Fría. La convergencia de propósitos y conquistas democráticas y progresistas desde la derrota de la dictadura en adelante es historia conocida. De tal modo que la afirmación de que se “privilegia un tipo de alianza oportunista con la DC” carece de fundamento y expresa la incomprensión histórica de Ominami.
Naturaleza y obra de la Concertación
Ciertamente que el alto nivel de convergencia que la Concertación alcanza no ha estado exento de problemas, suspicacias y contradicciones. La Concertación nace como una alianza política que expresa una diversidad de intereses sociales, esta pluralidad social e ideológica tiene en común la constatación que sus intereses pueden concretarse de mejor modo con el restablecimiento de un sistema democrático, y no con la proyección de la dictadura en un sistema autoritario, y “calcula” que el objetivo democrático se puede alcanzar por la vía del camino electoral que plantea al país el plebiscito de 1988.
La Concertación se propone inicialmente sólo tal objetivo. Luego se consolida en la profundización y mejor explicitación de sus objetivos comunes (expresados en su plataforma frente al plebiscito y posteriormente en sus programas de gobierno) y en el proceso de lucha contra sus adversarios, desde la oposición y, luego, desde el gobierno. En todos esos procesos, una vez más, no se ve a qué se alude con eso de que se “privilegia un tipo de alianza oportunista con la DC”.
Ahora bien, cabe establecer que el nuevo izquierdismo, fiel a sus antecesores, sólo puede “progresar” mediante la división de las fuerzas democráticas y progresistas, por vía de sembrar confusión, desplegando ataques arteros y del correspondiente faroleo respecto de lo que son sus fuerzas reales.
Así, MEO expresó “tengo gran admiración por la obra de la Concertación. Y no soy anticoncertacionista, pero hoy está privatizada por un grupo de dirigentes con los que no se puede recorrer los caminos de la transformación”, (Entrevista, La Segunda, 29-07-2009, resaltado en el original).
Estos dichos confirman su carácter oportunista: no conviene a sus propósitos dispararle al bulto a la Concertación, sino que es oportuno diferenciar su historia y a sus adherentes de los dirigentes que, con aciertos y errores, han conducido a la conquista de la obra que dice admirar. Admiración que evidentemente se contrapone a su idea de “no más de lo mismo”. Una cosa o la otra, pero no las dos al mismo tiempo.
Samuel Bello, Presidente PMOC
“REVOLUCIÓN” EDUCACIONAL NO RESUELVE NINGUNO DE LOS PROBLEMAS QUE SE ARRASTRAN DESDE 1990
Redacción OP
No termina con cuantiosa filtración de fondos públicos a manos privadas a través de subvención a colegios-negocios
Al mismo tiempo, mantiene financiamiento de enorme infraestructura educacional pública cada vez más vacía por competencia indebida de colegios-negocios
No termina con errada asignación de administración municipal de colegios públicos
No incluye decisiva cobertura universal de “educación desde la cuna”
Todos los colegios públicos deben ser de “excelencia”
Presidentes a la cabeza de la Concertación nunca “le pegaron el palo al gato” en educación
Lo más obvio y grave de la “revolución” educacional anunciada hasta ahora por el Gobierno es que “no soluciona ninguno de los problemas de la educación chilena que se arrastran desde 1990”, sostuvo el presidente del Partido Mapu Obrero Campesino, Samuel Bello Sepúlveda.
Reconoció, a la vez, que los presidentes de partidos a la cabeza de la Concertación durante los últimos veinte años tampoco lo hicieron, “porque todos los principales de estos problemas fueron en realidad generados durante la dictadura de la derecha encabezada por Pinochet”, preciso.
Bello puntualizó que en lo hasta ahora anunciado por el gobierno “vaya a saberse lo que todavía nos depara el destino”, ironizó, se puede apreciar que “no se pone término a la cuantiosa filtración de fondos públicos a manos privadas a través de subvención a colegios-negocios, al mismo tiempo que, para colmo, se mantiene financiamiento de una enorme infraestructura educacional pública cada vez más vacía por la competencia indebida de esos mismos colegios-negocios”, explicó.
El dirigente agregó que tampoco se “termina con la a todas luces errada asignación a los municipios de la administración de los colegios públicos, la cual, a su juicio, sostuvo, debe ser realizada por una entidad territorial pertinente del Ministerio de Educación”.
Asimismo, el Presidente del PMOC –de profesión Profesor de Estado en Filosofía y Periodista- estimó como “gravísimo” que “no se incluya la decisiva cobertura universal de educación desde la cuna, o prebásica que en realidad cubre el principal período en la formación de un ser humano”, enfatizó.
También, sostuvo que la idea de crear algunos colegios de “excelencia” es del todo insuficiente “e introduce a muy alto costo una nueva deplorable discriminación al interior del aparato público de educación, como precisamente ya lo constituye la existencia del Instituto Nacional”, manifestó. Bello sentenció que “todos los colegios públicos deben ser de la mal llamada ‘excelencia’”.
Finalmente, para el Presidente del PMOC “lo errado del proyecto revolucionario del gobierno no es que sea inconsulto, eso sería lo de menos, dijo”, aludiendo a lo que habrían afirmado los presidentes de partidos a cargo de la Concertación y el Consejo Nacional del Colegio de Profesores.
PRESIDENTE CHÁVEZ ACELERA RECUPERACIÓN DE TIERRAS EN VENEZUELA
Durante su programa de este domingo 09, Aló Presidente, el mandatario Hugo Chávez informó que "he ordenado acelerar la recuperación de tierras en todo el país, en especial al sur del lago. Tierras para el pueblo, no para los terratenientes", dijo.
En esta rica región agropecuaria del oeste del país, el gobierno ocupó en diciembre 47 fincas, que según las autoridades estaban ociosas, para entregarlas a los damnificados por las fuertes lluvias que castigaron Venezuela en noviembre y diciembre y dejaron unos 130 mil damnificados.
Productores y trabajadores de las haciendas afectadas, situadas en el Estado de Zulia, gobernado tradicionalmente por la oposición, y el de Mérida, bloquearon caminos e impidieron el paso a los militares durante varios días.
Chávez explicó que "nos vemos obligados a recuperar terrenos”. Porque “¿qué quiere la burguesía, que yo me lleve al pueblo a las nubes?, ¿vamos a construir viviendas en los árboles como Tarzán?", se preguntó el mandatario en su programa radial.
El gobierno venezolano lleva a cabo un proceso de confiscaciones que desde 1999, cuando asumió el poder, ha permitido expropiar unos 2,5 millones de hectáreas, de las cuales, según cálculos del sector sólo unas 50 mil de ellas están productivas.
Por otra parte, el sábado 8 reciente, el presidente ordenó la toma de un galpón del gigante de producción de alimentos Polar en Caracas, para entregarlo a un grupo de damnificados. Este domingo, el jefe de Estado ratificó su orden de ocupación y aseguró que Polar, a la que ha amenazado en ocasiones con una expropiación, "envenena" a la sociedad al venderle alcohol.
"Ellos envenenan a la sociedad con la cerveza, con el alcohol. Habría que ver cuántos muertos ha habido en Venezuela gracias a Polar", acusó.
EL 2% DE MÁS RICOS DEL MUNDO POSEE SOBRE LA MITAD DE LA RIQUEZA MUNDIAL
La BBC publicó el 06.12.06 una nota sobre un estudio de la Organización de Naciones Unidas, ONU, que registra que el 2% de los más ricos del mundo posee más de la mitad de la riqueza mundial. La obvia escasa difusión del contenido de la nota de la BBC conduce a OP a reproducirla con esta fecha.
El estudio -dice la BBC- realizado por la Universidad de las Naciones Unidas, se enfoca en la riqueza de los hogares, por lo cual se le considera pionero frente a otros informes, que se enfocaban en las riquezas nacionales o corporativas.
Los contrastes son evidentes. Mientras que el 2% de las personas más ricas tiene más de la mitad de la riqueza, la mitad más pobre de la población adulta del mundo es dueña de apenas un 1%.
Jim Davis, coautor del estudio, aclaró los criterios que se emplearon para su realización: "Utilizamos el término en el sentido de valor neto: el valor de los activos menos pasivos físicos y financieros. En este aspecto, la riqueza representa la propiedad de capital. A pesar de que el capital es sólo una parte de los recursos personales, se considera que tiene un impacto desproporcionado en el bienestar del hogar".
Como componentes de la riqueza, el estudio tuvo en cuenta los activos y pasivos financieros, tierra, edificios y otras propiedades tangibles.
Dónde está la riqueza
La mayor parte de la riqueza está concentrada en Norteamérica, Europa y los países de altos ingresos del área de Asia y el Pacífico -como Australia y Japón-, que en conjunto tienen el 90% de la riqueza global.
Europa del Este es un caso particular debido a que la propiedad privada está en aumento, pero no ha llegado a los niveles tan altos de Europa Occidental. Además, en Europa del Este son pocos los hogares que tienen activos como pensiones privadas y seguros de vida.
En el selecto grupo del 1% de los más ricos, el 37% está en Estados Unidos y el 27% en Japón.
América Latina, a pesar de su tamaño y población, apenas tiene el 4% de la riqueza personal del mundo, mientras que el grupo de países que siguen en la lista, el grupo de naciones ricas de Asía y el Pacífico, la cifra es del 24%.
El estudio incluye algunos que sus autores no esperaban cuando empezaron la labor, como por ejemplo en el tema de la deuda.
Los autores señalaron que "mientras las personas pobres en países pobres están endeudadas, sus deudas son relativamente pequeñas en total. Esta característica es debido a la ausencia de instituciones financieras que permitan a los hogares incurrir en hipotecas y préstamos personales como es en el caso de los países ricos".
El ex Presidente de la República, Ricardo Lagos Escobar, consigna en este escrito las razones que tuvo su gobierno para adoptar la iniciativa de conmemorar el Bicentenario de la Independencia del país, para cuyo efecto, en función de que una tarea como esa requería el concurso de todos, se creó la Comisión Bicentenario, donde se invitó a participar, entre otros, a Sebastián Piñera.
El texto íntegro, también el título, de la columna del ex Primer Mandatario que aquí OP reproduce, adquiere todo su sentido ante el oportunista ataque de que su gestión, no sólo en este aspecto, viene siendo objeto largamente por parte de la burguesía, particularmente mediante su abrumadora propiedad de los medios de influencia social (mal llamados de comunicación) en nuestro país.
“Se gobierna pensando en el largo plazo, en la próxima generación, con la conciencia de que la historia no comienza con el gobierno que se inicia. Al contrario: se construye a partir de lo que hicieron los gobiernos anteriores. Cuando me tocó estar a la cabeza de la República de Chile, entendí que, junto con ser el primer Presidente del siglo XXI, tenía que prever lo que ocurriría 10 años después, para el Bicentenario. Establecimos entonces una Comisión Bicentenario con la convicción de que era una tarea que requería el concurso de todos. Se trataba de una efeméride de Chile entero. Por eso, convocamos a un grupo pluralista, amplio y representativo: el presidente de esa comisión fue el ministro del Interior, pero en ese grupo diverso estuvieron, entre otras personas de la oposición, Andrés Allamand, Julio Dittborn y el actual Presidente, Sebastián Piñera. ver más…
Comité Central del Partido Mapu Obrero Campesino, PMOC
SOSTENER LOS AVANCES DEMOCRÁTICOS ALCANZADOS Y CONTINUAR ADELANTE, MÁS TEMPRANO QUE TARDE
Resolución del organismo en reunión celebrada este sábado 29 demayode2010.
“Los intereses de la clase obrera en esta etapa demandan de ésta participar en y respaldar activa y consecuentemente la lucha antifascista, esto es a la Concertación, en la tarea por, hoy día, sostener las formas democráticas de convivencia y el desarrollo económico, social y cultural ya conquistados en nuestro país, y continuar adelante en todo ello más temprano que tarde”, sostiene el documento final de las deliberaciones del Comité Central del Partido Mapu Obrero Campesino, PMOC, celebrado este sábado 29 de mayo en Santiago. ver más...
A pesar de la crisis económica global
GASTO MILITAR MUNDIAL AUMENTÓ CASI UN 6% EN 2009
A pesar de la crisis económica global, el gasto militar mundial aumentó en 2009 casi un 6%, según el Instituto de Estudios de la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en ingles).
Analistas de esa institución destacaron que mientras los gobiernos imponen medidas austeridad y la reciente cumbre del G20, celebrada en Toronto, Canadá, prometió reducir el déficit fiscal a la mitad en 2013, las inversiones en defensa siguen disparadas. ver más...
Desde los años '20 de este siglo, los pensadores marxistas más serios han identificado al materialismo dialéctico con el materialismo histórico, es decir que han planteado que el marxismo, como ciencia de la revolución socialista, como teoría de la emancipación del proletariado, no tiene otro campo que el de la historia humana y que, en consecuencia, los intentos de Engels de dialectizar la naturaleza en el Anti-Duhring y sobre todo en Dialéctica de la Naturaleza, estaban condenados al fracaso. Esta postura se manifiesta en los escritos de Lukacs (Historia y conciencia de clase), Korsch (Marxismo y filosofía) y Jakubowski (Las superestructuras ideológicas). ver más...
Revela carácter de la dictadura
BALANCE 1989-2009 DE "EL MERCURIO" FAVORECE LEJOS A GOBIERNOS DE LA CONCERTACIÓN
Redacción OP, abril de 2010
Al día siguiente de la elección presidencial reciente -no antes como cívicamente habría correspondido- El Mercurio publico un artículo titulado “El país que entrega la Concertación dos décadas después de asumir el mando”, en el que destacan cifras comparativas 1989-2009 como: PIB per cápita corregido por paridad de compra: US$ 4.542 versus 14.299; Pobreza: 38,8% versus Pobreza: 13,7%; Matriculados en la educación superior: 249.482 versus 809.417; Inversión en Salud: US$ 7 millones versus US$ 307 millones. De cualquier manera, el balance es claramente incompleto en aspectos tan importantes como medio ambiente (tratamiento de aguas servidas, colectores de aguas lluvia, descontaminación), monto de exportaciones, inversión en infraestructura, agricultura, inversión en educación. Con todo, a continuación entregamos el texto completo del Balance económico y social realizado por el decano.ver más..
CUBA Y CHILE EN DICTADURA
Fernando Avila Illanes, Comisión Política PMOC
El senador Patricio Walker ha declarado que “el Presidente Piñera fue claro y categórico al condenar la existencia de los presos de conciencia en Cuba y en pedir su libertad. Ojalá el gobierno de Bachelet hubiese tenido esa misma actitud” (El Mercurio, 21-03-2010), luego señaló que “condena las dictaduras de izquierda y de derecha”.
Walker en ambos casos está equivocado, en la primera desconsidera la afirmación de Bachelet, en su momento, en orden a que Cuba es una democracia diferente, si ella tiene esa idea lógicamente es atentar contra su “conciencia” demandarle algo respecto de lo cual Bachelet tiene un concepto distinto a Walker y Piñera.ver más...
Colectividad no apoya nueva Carta Fundamental en el período
CONSTITUCIÓN QUE ESTABLEZCA “CABAL EXPRESIÓN DE LA SOBERANÍA POPULAR”, PLANTEA PMOC PARA 2010-2014
OP, 21.08.09
Lograr que la Constitución Política del país establezca “la más cabal expresión de la soberanía popular y de la pluralidad y riqueza de la opinión ciudadana” –no una nueva Constitución- es el planteamiento principal en el plano institucional incluido en el documento que, como aporte a la elaboración del Programa de Gobierno de la Concertación, hizo llegar este miércoles 19 de agosto al candidato de la coalición, Eduardo Frei, el Partido Mapu Obrero Campesino, PMOC. Para el efecto, la colectividad levanta la derogación del actual sistema electoral y la reinstauración del vigente a 1973.
También, derogar la actual ley de partidos políticos, estableciendo otra que favorezca, y no entorpezca, su formación y desempeño, incluyendo la exoneración de su cargo de representación a quien abandone o sea expulsado del partido por el cual fue elegido.
En el plano económico social, el PMOC plantea la necesidad de actualizar una Estrategia Nacional de Desarrollo, sobre la base de una economía “de mercado”.ver más...
A Ministerio de Educación
PMOC PROPONE SISTEMA NACIONAL DE PRÁCTICAS PROFESIONALES Y TÉCNICAS
Un anteproyecto de Sistema Nacional de Prácticas Profesionales y Técnicas que persigue que " todo cupo de práctica profesional y técnica en todo el aparato público nacional e internacional del país sea llenado vía postulación transparente, mediante internet y con discriminación positiva a los postulantes provenientes de sectores de menos recursos", fue presentado el jueves recién pasado a la Ministra de Educación, Mónica Jiménez, por el Partido Mapu Obrero Campesino, PMOC.La recepción del documento fue realizada por Alejandra Villarzú, Secretaria Ejecutiva de Formación Técnica del Mineduc, de manos del Presidente del PMOC, Samuel Bello Sepúlveda, acompañado del miembro de la Comisión de Educación de la colectividad, José Perelli. Según el documento, para generar el Sistema Nacional de Prácticas Profesionales y Técnicas el Estado deberá establecer una dirección nacional de él, ubicada idealmente no en Santiago, la cual deberá: a) Elaborar un catastro de los puestos de prácticas disponibles en todas las instituciones públicas de administración y de producción de bienes y servicios; b) Elaborar un reglamento interno de prácticas técnicas y profesionales, el cual debe incluir al menos: la especificación de las prácticas disponibles, la modalidad de seguimiento y evaluación objetiva de ellas, c) Establecer el aporte que recibirá de parte del Estado el alumno en práctica.ver texto del anteproyecto
En el mismo período, la inflación alcanzó un promedio anual de 19,8%, DESOCUPACIÓN PROMEDIO ANUAL DE 12,4% DURANTE LOS “MEJORES” AÑOS DE DICTADURA DE LA DERECHA
Entre 1973-89, la dictadura de la derecha encabezada por Pinochet alcanzó un crecimiento del PIB de apenas 2,9% anual. Considerando sólo los años 1985-89 -los mejores de la dictadura- el promedio anual de inflación fue nada menos que 19,8%, mientras en desocupación, en este mismo “mejor” período, el promedio anual fue de 12,4%. Estos y otros datos fueron incluidos en el documento Balance Económico de la Dictadura, extractado del Informe sobre Políticas Públicas, Corporación Tiempo, Año I no.12, octubre de 1997, Santiago. El texto del extracto es el siguiente:ver más...
Eduardo Ortiz Castro, secretario general Partido Mapu Obrero Campesino, PMOC LA DERECHA ESPANTADA POR “LA DICTADURA DE LAS MAYORÍAS”
Sr. Director:
El columnista de El Mercurio Joaquín Fermandois expone descarnadamente la pretensión de la derecha nacional e internacional, de que “democracia” es sólo lo que a ellos les parece “democracia”. No tiene en absoluto que ver con la soberanía popular. Han llegado a hablar de “la dictadura de las mayorías”.
En Honduras, el Presidente ha sido derrocado con el pretexto de que, convocar a un plebiscito, (consultivo, apenas), constituía una amenaza a la democracia hondureña. Es decir, escuchar al pueblo emitir una opinión, independientemente de cuál fuera ésta, es una transgresión a las normas democráticas de convivencia. ver más...